Métodos de fijación del hueso cigomático
Si los fragmentos no se reducen de forma inmediata o no se mantienen en la posición anatómica correcta, se recurre a intervenciones instrumentales.
Osteosíntesis con sutura ósea El método clásico implica la exposición quirúrgica de la línea de fractura en la zona de las suturas cigomaticofrontal y cigomaticomaxilar. Mediante una pequeña fresa se practican orificios en los extremos de los fragmentos, a través de los cuales se pasa un hilo de poliamida o alambre. Como alternativa se utiliza un método más moderno: el empleo de miniplacas metálicas que se fijan con minitornillos. La herida se sutura por plano tras la fijación.
Método de Kazanjian Esta técnica está indicada en caso de fragmentos inestables. El cirujano realiza una incisión en los tejidos blandos de la región del párpado inferior, exponiendo el hueso cigomático en el borde infraorbitario. A continuación se forma un conducto a través del cual se pasa un alambre fino de acero inoxidable. El extremo exterior del alambre se dobla en forma de gancho o bucle y se fija a una varilla montada en un casco de yeso especial del paciente, lo que garantiza una tracción continua del fragmento.
Método de Shinbarov Es conceptualmente similar al método de Kazanjian, pero en este caso la fijación del hueso cigomático al vendaje cefálico de yeso se realiza empleando un gancho monodentado.
Reducción del arco cigomático
Las fracturas del arco cigomático suelen cursar con hundimiento óseo. En caso de fractura aislada sin desplazamiento severo, basta con introducir un gancho monodentado estrictamente a lo largo del borde inferior del arco en el lugar del hundimiento. La reducción no difiere de la realizada en el propio hueso cigomático, y tras la manipulación se aplica una sutura cutánea.
Si el desplazamiento es significativo y el gancho estándar no permite enfrentar los fragmentos (solo se mueve un fragmento), se emplea el método de Bragin. Para ello se necesita un gancho bidentado con orificios; se introduce por debajo de los fragmentos, se pasan ligaduras a través de los orificios y se fijan a una férula externa.
Método de Matas-Berini Consiste en la reducción mediante tracción con alambre. Con una aguja grande curvada, el cirujano pasa un alambre fino a través del espesor del tendón del músculo temporal (m. temporalis) justo por encima del arco. Se forma un bucle con el alambre, se tracciona hacia afuera y se reduce el hueso.
En casos extremos se aplica la osteosíntesis abierta. Se realiza una incisión (de unos 2 cm) a lo largo del borde inferior del arco, se exponen los extremos lesionados (desprendiendo el periostio), se perforan orificios en ellos y se coloca una sutura ósea de alambre.
Fracturas conminutas e inveteradas
En presencia de múltiples fragmentos en el arco cigomático, se aplica una fijación externa con una placa especial de plástico de endurecimiento rápido (su ancho suele ser de 1,5 cm y la longitud se selecciona de forma individual). Con una aguja curva se pasa un hilo de poliamida desde el exterior por debajo de cada fragmento, cuyos extremos se atan por encima de la férula de plástico. Como profilaxis de las úlceras por presión, se debe colocar una turunda yodoformada bajo la placa. Dicha estructura se retira al 8.º-10.º día.
La táctica ante fracturas inveteradas (si ha transcurrido más de un año) depende de la presencia de déficits funcionales:
- Si no hay alteraciones de la función maxilar y al paciente solo le preocupa la estética, se realiza una lipoestructura o contorneado facial.
- Si la función de la mandíbula está alterada debido al desplazamiento (apertura bucal limitada), está indicada la osteotomía del hueso cigomático o la resección quirúrgica de la apófisis coronoides de la mandíbula.
Régimen postoperatorio y nutrición
Una condición fundamental para una consolidación (unión) exitosa es evitar por completo la presión mecánica sobre los fragmentos reducidos del hueso cigomático.
Los pacientes con traumatismos del esqueleto facial requieren una dieta especial, ya que la masticación normal de los alimentos es imposible. En el ámbito hospitalario se prescribe una dieta maxilar de tipo 1: alimentos líquidos o en puré cremoso de alta densidad energética (3000-4000 kcal/día). La alimentación se administra frecuentemente mediante un vaso con boquilla provisto de un tubo de goma que se introduce en el vestíbulo bucal (por ejemplo, por detrás del diente del juicio).
Entre el 14.º y el 16.º día tras la fijación maxilar (si esta se hubiera aplicado), se indica la función temprana: la retirada temporal de las tracciones durante las comidas. Esto mejora la vascularización de la zona de fractura y acelera la regeneración gracias a una mejor asimilación de calcio y fósforo.
En resumen: respuestas a preguntas sobre el tema
¿Qué métodos de fijación de los fragmentos del hueso cigomático existen en las fracturas inestables?
En las fracturas inestables, cuando los fragmentos no se sostienen por sí mismos, se emplean varios métodos quirúrgicos de fijación.
- Osteosíntesis: fijación de los fragmentos mediante sutura de alambre, hilo de poliamida o el uso de miniplacas metálicas epiesqueléticas con minitornillos.
- Método de Kazanjian: formación de un conducto en el hueso a través del cual se pasa un alambre fino; su extremo se dobla en forma de bucle o gancho y se fija a una varilla en el casco de yeso.
- Método de Shinbarov: fijación del hueso cigomático mediante un gancho monodentado al vendaje cefálico de yeso.
¿Cuáles son los síntomas clínicos de la fractura del hueso cigomático con desplazamiento?
Los síntomas clínicos de la fractura del hueso cigomático con desplazamiento incluyen cambios visuales, a la palpación y neurológicos.
- Deformidad facial: hundimiento de los tejidos debido al desplazamiento del fragmento óseo.
- Signo del «escalón»: prominencia ósea palpable en la región del borde infraorbitario, el ángulo superoexterno de la órbita, la apófisis cigomática o la cresta cigomaticoalveolar.
- Alteraciones neurológicas: entumecimiento y disminución de la sensibilidad dolorosa de la piel en la región infraorbitaria, el labio superior y el ala de la nariz.
- Alteraciones visuales: diplopía (visión doble).
- Signos locales: epistaxis, hemorragias en los tejidos de la región infraorbitaria, la conjuntiva y quemosis.
¿Qué proyecciones radiológicas se emplean para el diagnóstico de las fracturas del arco cigomático?
Para el diagnóstico de las fracturas del arco cigomático se emplean varias proyecciones radiológicas.
- Proyección axial: permite determinar la fractura con desplazamiento de los fragmentos óseos.
- Proyección submentovertical (mentoniana-vertex): óptima para la visualización de los arcos cigomáticos empleando un régimen de radiación «blando».
- Proyección occipitomentoniana (proyección de Waters): proyección básica en la que también suelen visualizarse las fracturas de los arcos cigomáticos.
¿En qué consiste el método de Limberg para la reducción del hueso cigomático?
La esencia del método de Limberg radica en la reducción percutánea del hueso cigomático mediante un gancho monodentado. El instrumento se introduce a través de la piel por debajo del hueso desplazado en dirección horizontal. A continuación, el ganchillo se rota 90°, situando su punta sobre la superficie interna del hueso cigomático. Tras esto, el fragmento se reduce mediante tracción en dirección opuesta a su desplazamiento hasta percibir un chasquido característico.
Para recordar los métodos epónimos de reducción del arco: Bragin = Gran desplazamiento (del inglés *Big displacement*, usando un gancho bidentado), Matas-Berini = Músculo (pasamos el alambre a través del músculo temporal).
Preguntas de clases y exámenes
¿En qué consiste el método de Kazanjian?
Consiste en la colocación quirúrgica de un asa de alambre a través del borde infraorbitario del hueso cigomático, seguida de la fijación del gancho exteriorizado a la varilla de la capucha de yeso.
¿Cómo se fijan las fracturas conminutas del arco cigomático?
Mediante una placa plástica externa de 1,5 cm de ancho, hacia la cual se tracciona cada fragmento con hilos de poliamida. Entre la piel y la placa se coloca una turunda yodoformada.
¿Qué hacer ante una fractura inveterada (de más de 1 año) si la función maxilar no está afectada?
Si la única queja es el defecto estético, está indicado realizar un contorneado facial sin recurrir a cirugía reconstructiva ósea compleja.
Qué más repasar sobre el tema
- Tratamiento farmacológico y fisioterapéutico de las lesiones faciales
- Organización de dietas maxilares y métodos de nutrición enteral por sonda
- Complicaciones: fases aguda y subaguda de la osteomielitis traumática
- Reducción y taponamiento en las fracturas de los huesos nasales
- Cuidados de higiene bucal durante el ferulizado dentario
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Otros temas de la sección «Capítulo 11. Lesiones no de arma de fuego y de arma de fuego de la cara. Lesiones térmicas y por radiación de la región maxilofacial (V. V. Afanasiev)»
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