Lesión por frío de la región maxilofacial
Ante una exposición profunda a bajas temperaturas, la táctica de manejo depende del grado de daño tisular.
Las lesiones de grado III se caracterizan por la formación de escara. La terapia local está orientada a su desprendimiento precoz; para ello se utiliza tintura de yodo al cinco por ciento. Para evitar complicaciones purulentas, la herida se desinfecta regularmente con antisépticos. Una característica anatómica importante: en la cara las congelaciones se tratan de forma abierta hasta la aparición de granulaciones. Solo tras la separación de las masas necróticas y la formación de una superficie en granulación se pasa al manejo cerrado, utilizando apósitos húmedos y secos con antisépticos hasta la epitelización completa.
Los traumatismos de grado IV van acompañados de la pérdida irreversible de tejidos y estructuras anatómicas completas de la cara, lo que posteriormente requiere intervenciones reconstructivas complejas.
A todos los pacientes con congelaciones se les administra obligatoriamente suero antitetánico. Debe recordarse que las zonas de la cara sometidas a lesiones por frío adquieren para siempre una hipersensibilidad térmica; el riesgo de congelación recurrente sigue siendo alto incluso con una exposición mínima al frío.
Patogenia y clínica de las quemaduras químicas
Los agentes químicos agresivos (ácidos, álcalis, sales de metales pesados) alteran la microcirculación en los tejidos circundantes, razón por la cual estas heridas sanan mucho más lentamente que las lesiones térmicas. La profundidad de la destrucción depende directamente de la concentración, la temperatura de la sustancia y la duración de su contacto con la piel.
Quemaduras por ácidos y sales de metales pesados Provocan la descomposición de proteínas y una deshidratación rápida, lo que conduce a la formación de necrosis de coagulación (seca).
- Ácido sulfúrico: produce un efecto termoquímico (con liberación de calor), formando una escara marrón o blanca acompañada de edema severo e hiperemia. Emana vapores, generando un riesgo de lesiones por inhalación.
- Ácido nítrico: actúa de forma más agresiva que el sulfúrico. Deja una escara de color verdoso-amarillento, que es completamente indolora a la palpación.
- Ácido clorhídrico: el concentrado provoca necrosis amarilla, y el diluido, ampollas.
- Ácido fluorhídrico (fluorhidríco): es insidioso debido a su período de latencia de 4 a 6 horas. Luego aparece dolor agudo y se forman ampollas con un fondo gelatinoso. La destrucción tisular continúa incluso después de eliminar el reactivo de la superficie.
Quemaduras por álcalis (sosa cáustica, potasa cáustica) Los álcalis descomponen las estructuras proteicas y saponifican las grasas, formando necrosis colicuativa (húmeda). La superficie se cubre con una escara blanda de color blanco sucio. A diferencia de los ácidos, los álcalis penetran mucho más profundo, actúan durante más tiempo y no forman un borde de demarcación. Los tejidos destruidos acumulan el químico, formando albuminatos tóxicos que continúan corroyendo los tejidos durante varios días. Los álcalis fuertes son capaces de disolver por completo las uñas, el cabello y los músculos.
Atención de urgencia en la lesión química
La tarea clave en la etapa prehospitalaria es eliminar inmediatamente el reactivo, reducir su concentración y enfriar los tejidos. El método básico es el lavado abundante de la herida bajo agua corriente durante 20–30 minutos.
Excepciones críticas (cuando el agua está contraindicada):
- Compuestos de aluminio (trietilaluminio, hidruro de dietilaluminio) — se inflaman al entrar en contacto con el agua. Deben eliminarse lavando con alcohol, gasolina o queroseno.
- Ácido sulfúrico concentrado y óxido de calcio (cal viva) — reaccionan con el agua de forma exotérmica, lo que sumaría una quemadura térmica grave a la química.
Caso especial: la zona afectada por ácido fluorhídrico debe lavarse de forma continua de 3 a 5 horas para eliminar los iones de flúor que han penetrado profundamente.
Se recomienda no aplicar soluciones neutralizantes antes de llegar al hospital. La pérdida de tiempo en su preparación agravará la destrucción, y un error en la identificación del agente químico provocará reacciones impredecibles.
Tratamiento hospitalario y neutralización
En las condiciones de la clínica, la neutralización química es obligatoria.
- Para los ácidos en la cara se emplean compresas empapadas en bicarbonato de sodio al 2–5 %.
- Para neutralizar el ácido fluorhídrico, la zona afectada se trata con una solución de amoníaco al 10–20 % (durante 1–3 minutos) y luego se enjuaga con agua, repitiendo el ciclo. También son eficaces los apósitos con óxido de magnesio y glicerina.
- Para los álcalis se emplean soluciones débiles (1–2 %) de ácidos: cítrico o acético.
Si el paciente ingresa tarde, se aplican pastas con neutralizantes sobre la herida. Ante signos de intoxicación sistémica (intoxicación resortiva), se administran antídotos específicos y terapia de infusión.
Desbridamiento quirúrgico primario (DQP) de la cara
El DQP es un conjunto de medidas quirúrgicas que crean un entorno óptimo para la regeneración. Como escribió N.I. Pirogov, la esencia de la intervención consiste en transformar una herida contusa en una incisa limpia.
Tareas del DQP facial:
- Estabilización de estados que amenazan la vida (hemorragia, shock, asfixia).
- Prevención de complicaciones infecciosas.
- Conservación de funciones vitales (habla, masticación, deglución).
- Minimización de defectos cosméticos y desfiguración.
La asistencia comienza a prestarse ya en el servicio de urgencias. Los afectados se someten a un tratamiento higiénico y a un riguroso triaje médico. En primer lugar, pasan a la mesa de operaciones los pacientes con asfixia, shock no compensado o hemorragia profusa. En segundo lugar, se opera a las personas con destrucción masiva del esqueleto facial y de los tejidos blandos. Los pacientes con lesiones leves esperan la asistencia en tercer lugar.
En resumen: respuestas a preguntas sobre el tema
¿De qué etapas quirúrgicas sucesivas consta el desbridamiento quirúrgico primario (DQP) de una herida facial?
El desbridamiento quirúrgico primario de una herida facial consta de cuatro etapas sucesivas.
- Revisión de la herida — incluye la extracción obligatoria de cuerpos extraños.
- Escisión económica de los bordes de la herida — se extirpan únicamente los tejidos machacados o manifiestamente no viables.
- Movilización de los bordes de la herida: si es necesario, se forman colgajos triangulares de avance cruzado.
- Sutura por planos de la herida — el orden de la sutura depende de la naturaleza de la lesión (por ejemplo, en heridas penetrantes en la cavidad oral se suturan secuencialmente la mucosa, el músculo y luego la piel).
Para memorizar las excepciones al lavar quemaduras químicas con agua, utilice la frase «SAL de Aluminio»: Sulfuro/Sulfúrico (ácido concentrado), cal (viva), compuestos de Aluminio. ¡Estas sustancias no deben lavarse con agua bajo ningún concepto debido al riesgo de inflamación o desprendimiento de una enorme cantidad de calor!
Preguntas de clases y exámenes
¿Por qué las quemaduras químicas sanan mucho más lentamente que las térmicas?
Los químicos agresivos alteran gravemente la trófica y la microcirculación en los tejidos sanos alrededor de la herida. Además, en las quemaduras por álcalis, los compuestos tóxicos se depositan en la zona de necrosis, continuando la destrucción celular durante varios días.
¿Cómo diferenciar una quemadura por ácido nítrico de otras lesiones?
El ácido nítrico forma una escara específica de color verdoso-amarillento. Su característica clínica clave es la ausencia total de dolor a la palpación.
¿En qué consiste la diferencia fundamental entre las quemaduras por ácidos y por álcalis?
Los ácidos provocan deshidratación y necrosis seca (de coagulación), lo que impide la penetración profunda del agente. Los álcalis provocan necrosis húmeda (colicuativa), carecen de borde de demarcación y penetran profundamente en los tejidos, llegando a disolver los músculos y los derivados de la piel.
¿Qué principio constituye la base del triage médico en los traumatismos faciales?
El triaje se basa en criterios vitales. En primer lugar, la asistencia se presta a aquellos que presentan riesgo inminente de muerte por asfixia, hemorragia o shock.
Qué más repasar sobre el tema
- Fisiopatología de la intoxicación resortiva en quemaduras químicas extensas.
- Asistencia en lesiones por inhalación combinadas con vapores de ácidos.
- Métodos de plástica reconstructiva ante la pérdida de tejidos faciales (congelaciones de grado IV).
- Antídotos específicos utilizados en toxicología en caso de quemaduras químicas.
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