Cronología de los estados patológicos
Todas las patologías que se desarrollan tras la operación se dividen tradicionalmente según el momento de su manifestación clínica. Esto ayuda al cirujano a mantenerse alerta en determinados días.
Período precoz (primeras 48 horas). En este momento el paciente es más vulnerable. Con mayor frecuencia se diagnostican los siguientes estados:
- Hemorragia interna o externa.
- Insuficiencia circulatoria aguda (shock) e insuficiencia cardíaca aguda.
- Asfixia e insuficiencia respiratoria manifiesta, así como complicaciones específicas derivadas de la anestesia administrada.
- Alteraciones bruscas del equilibrio hidroelectrolítico.
- Disminución de la diuresis hasta la ausencia total de orina (oligururia y anuria).
- Paresia gástrica e intestinal.
Días sucesivos (días 3 a 8). En esta etapa cobran protagonismo los procesos infecciosos, inflamatorios y trombóticos. Surge el riesgo de desarrollar neumonía postoperatoria, supuración de la herida quirúrgica, tromboflebitis y tromboembolia. Asimismo, persiste la probabilidad de progresión de la disfunción cardiovascular y la manifestación de insuficiencia hepatorrenal aguda.
Trastornos respiratorios y circulatorios
Los trastornos respiratorios son especialmente característicos del período postoperatorio precoz y se observan con más frecuencia en pacientes de edad avanzada.
Las causas principales de la depresión del centro respiratorio son las sustancias narcóticas y los relajantes musculares que no se han eliminado por completo del organismo. Si el paciente no se ha recuperado completamente de la anestesia, existe un alto riesgo de vómitos y regurgitación con posterior aspiración del contenido gástrico.
El cuadro clínico del trastorno respiratorio incluye:
- Hipoventilación (la respiración se vuelve lenta y superficial).
- Caída de la base de la lengua, que obstruye las vías respiratorias.
- Paro respiratorio completo (apnea).
Como asistencia de urgencia se requiere una estrecha vigilancia del paciente hasta su despertar completo. Si se produce la caída de la lengua, es necesario utilizar cánulas orofaríngeas de inmediato. Si ocurre un paro respiratorio o una alteración respiratoria grave, está indicada la ventilación mecánica inmediata con bolsa de Ambu. En caso de una depresión farmacológica marcada, se emplean analépticos respiratorios (nalorfina, bemegrida). Posteriormente, pueden desarrollarse bronquitis, neumonía o atelectasia pulmonar. Su prevención incluye la movilización precoz, una analgesia adecuada, gimnasia terapéutica, inhalaciones en aerosol, masaje de percusión torácica y el inflado de cámaras de goma para expandir los alvéolos colapsados.
La hemorragia se considera la complicación postoperatoria más grave. Puede ser externa (cuando el apósito se empapa profusamente de sangre) y interna (la hemorragia se produce en la cavidad torácica o abdominal, así como en los tejidos blandos). Los signos generales de pérdida sanguínea incluyen palidez cutánea marcada, descenso de la presión arterial (PA) y taquicardia (pulso rápido pero débil). En la hemorragia interna también se observa salida de sangre por los drenajes colocados y el incremento de signos laboratoriales específicos. El tratamiento comienza con terapia conservadora. Si esta no tiene éxito, se requiere una revisión urgente de la herida y una reintervención (relaparotomía o retoracotomía).
Desequilibrio hidroelectrolítico y patologías renales
Las alteraciones del equilibrio hidroelectrolítico pueden manifestarse tanto en los primeros días (debido a la propia enfermedad, pérdida sanguínea masiva o pérdida de líquidos fisiológicos) como en el período tardío (por ejemplo, durante la formación de fístulas intestinales).
Los signos clínicos de deshidratación y desequilibrio electrolítico son muy específicos:
- Sequedad marcada de la piel y de la lengua.
- Aumento de la temperatura cutánea en el contexto de una disminución de su turgencia.
- Sed intensa e incontrolable.
- Blandura de los globos oculares a la palpación.
- Disminución de la presión venosa central (PVC) y del nivel de hematocrito.
- Reducción del volumen de orina excretada (oligururia).
- Latidos cardíacos acelerados (taquicardia).
La corrección del déficit generado se realiza mediante la transfusión de soluciones de Ringer-Locke, cloruro de potasio, así como preparados combinados («Acetato de sodio + Cloruro de sodio»). En el período tardío se requiere corrección farmacológica continua y la transición del paciente a nutrición parenteral. La terapia se lleva a cabo bajo estricto control de la PVC, la diuresis y los niveles de electrolitos en sangre.
Los trastornos de la diuresis pueden estar relacionados con una alteración de la función excretora de los riñones, una retención urinaria simple o la aparición de procesos inflamatorios (cistitis, uretritis, pielonefritis).
Paresia intestinal y complicaciones cardíacas
Tras las intervenciones quirúrgicas en el tracto gastrointestinal, durante las primeras 48-72 horas se desarrolla de forma previsible una obstrucción intestinal dinámica (paresia intestinal). Clínicamente, esto se manifiesta con una marcada distensión abdominal y la ausencia total de ruidos peristálticos normales. Para el tratamiento y la prevención de la paresia se emplea:
- Intubación gástrica e intestinal.
- Movilización precoz obligatoria del paciente.
- Analgesia de calidad, incluidos métodos de anestesia peridural.
- Bloqueos paravertebrales (para-nefríticos).
- Uso de estimulantes de la motilidad intestinal (por ejemplo, metilsulfato de neostigmina) y corrientes diadinámicas.
Las complicaciones del sistema cardiovascular ocurren con frecuencia en pacientes de edad avanzada, así como en el contexto de pérdida sanguínea no compensada y alteraciones electrolíticas. La manifestación principal es la insuficiencia cardiovascular aguda, acompañada de arritmias y taquicardia. Ante el desarrollo de insuficiencia ventricular izquierda y edema pulmonar, la PVC aumenta drásticamente. En este caso se requiere la selección individual de glucósidos cardíacos, antiarrítmicos y vasodilatadores coronarios. Si el paciente comienza a presentar edema pulmonar, se utilizan de urgencia ganglioplejicos, diuréticos y se prescribe la inhalación de oxígeno humidificado con alcohol.
En resumen: respuestas a preguntas sobre el tema
¿Qué parámetros de laboratorio específicos se alteran en la hemorragia interna postoperatoria?
En la hemorragia interna postoperatoria, los análisis de sangre de laboratorio muestran cambios característicos en los índices de la serie roja que reflejan una pérdida sanguínea aguda. Los principales marcadores son la disminución de la concentración de hemoglobina y la reducción del hematocrito. En las primeras horas desde el inicio de la hemorragia, la hemodilución aún puede no haberse desarrollado, por lo que los valores pueden cambiar de forma insignificante, pero posteriormente se registra una caída en el nivel de hemoglobina, una disminución en el recuento de eritrocitos y un descenso del hematocrito.
- Hemoglobina: descenso de su concentración en sangre.
- Hematocrito: reducción de sus valores.
- Eritrocitos: disminución de su número en sangre.
Para memorizar rápidamente los signos clínicos de la deshidratación postoperatoria, utilice el acrónimo SUDOK: Sequedad de piel y lengua, Upulso acelerado (taquicardia), Ded (sed), Oliguria, Kontrol de la PVC (está disminuida).
Preguntas de clases y exámenes
¿En qué plazos suele desarrollarse la paresia intestinal postoperatoria?
La paresia gástrica e intestinal (obstrucción intestinal dinámica) es más característica de las primeras 48-72 horas posteriores a cirugías en órganos gastrointestinales.
¿Qué signos clínicos existen de hemorragia interna tras la cirugía?
Los signos generales incluyen palidez cutánea, disminución de la presión arterial y pulso rápido y débil. Localmente se puede observar salida de sangre por los drenajes colocados y el incremento de signos laboratoriales específicos.
¿Qué asistencia de urgencia está indicada en caso de parada respiratoria (apnea) en el período postoperatorio inmediato?
Ante un paro respiratorio, es necesario iniciar inmediatamente la ventilación mecánica mediante el uso de una bolsa de resucitación manual de Ambu.
Qué más repasar sobre el tema
- Técnica de realización de relaparotomía y retoracotomía en caso de hemorragias
- Acción farmacológica de los analépticos respiratorios (nalorfina, bemegrida)
- Mecanismo de desarrollo de la obstrucción intestinal dinámica
- Características del uso de glucósidos cardíacos en el período postoperatorio
- Técnica de bloqueo paravertebral (paranefrítico) para la estimulación intestinal
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