Etiología y patogenia
El desarrollo de la leucemia mieloide crónica se basa en una anomalía genética específica: la aparición del cromosoma Filadelfia (cromosoma Ph). Este marcador se detecta no solo en los neutrófilos, sino también en otras células de la línea mieloide: elementos eritroides y megacariocitos.
La principal diferencia entre la forma crónica y las leucemias agudas radica en el grado de diferenciación del grupo celular neoplásico. En el curso crónico, las células conservan la capacidad de maduración, por lo que en el torrente sanguíneo y en la médula ósea predominan las formas leucocitarias maduras e intermedias, en lugar de los blastos. Un rasgo citoquímico característico de los neutrófilos patológicos es la disminución brusca de la actividad de la enzima fosfatasa alcalina.
Cuadro clínico
En las etapas iniciales, la enfermedad suele ser asintomática y se descubre de forma incidental al realizar un hemograma completo. A medida que el proceso neoplásico progresa, se desarrollan manifestaciones clínicas evidentes:
- Síndrome de intoxicación general: debilidad injustificada, fatiga rápida, fiebre y pérdida de peso.
- Esplenomegalia: el aumento significativo del bazo causa malestar y pesadez en el hipocondrio izquierdo. El cuadro puede complicarse con infartos esplénicos.
- Hepatomegalia: aumento secundario del hígado.
- Infiltración extramedular: las células leucémicas son capaces de infiltrar diversos órganos, afectando el corazón, los pulmones y la piel.
- Alteraciones neurológicas: la infiltración del tejido adiposo epidural puede comprimir las raíces de la médula espinal, dando lugar a la sintomatología neurológica correspondiente.
Diagnóstico de laboratorio
Para confirmar el diagnóstico se requiere una evaluación integral de la sangre periférica y del aspirado medular.
Alteraciones en sangre periférica: Se observa una leucocitosis marcada con predominio de neutrófilos. Es característica la clásica «desviación de la fórmula leucocitaria a la izquierda»: en el frotis aparecen formas inmaduras —promielocitos y mielocitos— y pueden encontrarse blastos aislados, aunque siempre se conservan todas las formas de transición intermedias. En las fases avanzadas del proceso se añade inevitablemente anemia (disminución de eritrocitos).
Alteraciones en la médula ósea: El estudio de la médula ósea muestra un predominio absoluto de células de la serie granulocítica. La médula ósea amarilla (adiposa) es reemplazada patológicamente por tejido hematopoyético activo. El recuento de plaquetas puede variar desde una trombocitopenia marcada hasta trombocitosis.
Fase terminal (crisis blástica)
La crisis blástica representa un empeoramiento clínico brusco y fatal. Este proceso se debe a la inestabilidad genética del tumor: surgen nuevos subclones celulares que pierden por completo la capacidad de diferenciación y desplazan rápidamente al clon original.
Clínicamente, la fase terminal se acompaña de:
- Aumento del síndrome hemorrágico e infecciones graves.
- Agrandamiento rápido del bazo con frecuentes infartos orgánicos.
- Aparición de fiebre y dolor óseo intenso (osalgias).
- Formación de infiltrados leucémicos densos en el espesor de la piel.
- Adenopatías periféricas.
- Transición del cuadro hematológico hacia signos de leucemia aguda (predominio de blastos).
Enfoques de tratamiento
La elección de la táctica terapéutica depende de la fase de la enfermedad y del estado general del paciente.
El «patrón de oro» y único método terapéutico radical se considera el trasplante de células madre de médula ósea, que se realiza si se dispone de un donante genéticamente compatible. Si el trasplante no es posible, se administra quimioterapia a los pacientes. Según los datos disponibles, la mayor eficacia clínica la demuestra el esquema que combina interferón alfa y citarabina.
En resumen: respuestas a preguntas sobre el tema
¿Qué mecanismo genético (qué cromosomas y genes) está en la base de la formación del cromosoma Filadelfia?
La formación del cromosoma Filadelfia se basa en una traslocación recíproca de material genético entre los brazos largos de los cromosomas 9 y 22. Este proceso se describe mediante la fórmula genética t(9;22) (q34; q11).
Como resultado de esta traslocación, se produce la formación del gen quimérico patológico BCR-ABL. Dicho gen codifica una proteína específica que provoca un aumento de la actividad de la enzima tirosin quinasa y una alteración en la regulación de su funcionamiento. Como consecuencia de esto, en la célula afectada se incrementa la proliferación, se enlentece la diferenciación terminal y se altera la respuesta a los estímulos reguladores fisiológicos.
¿En qué tres fases (estadios) principales se suele clasificar la evolución de la leucemia mieloide crónica?
La evolución de la leucemia mieloide crónica se clasifica en 3 fases.
- Fase crónica: los blastos constituyen del 1 al 3%; la mayoría de los casos se diagnostican en esta etapa.
- Fase de aceleración: etapa de progresión de la enfermedad; dura en promedio varios meses y se acompaña de un incremento de la leucocitosis, granulocitos inmaduros y blastos.
- Crisis blástica (blastotransformación): se caracteriza por la disminución de la maduración/diferenciación celular y una alta resistencia al tratamiento; en la literatura también se describe como la fase terminal de la LMC.
¿Qué fármacos dirigidos (inhibidores de la tirosin cinasa) se utilizan en el tratamiento moderno de la leucemia mieloide crónica?
Entre los fármacos dirigidos del grupo de los inhibidores de la tirosin cinasa indicados en las fuentes para la leucemia mieloide crónica se encuentra el imatinib.
- Imatinib es un fármaco estrechamente relacionado en su patogenia con el cromosoma Filadelfia en la LMC. Su farmacodinámica incluye la inhibición de la síntesis de la oncoproteína asociada al cromosoma Filadelfia y el bloqueo de los receptores del factor de crecimiento plaquetario. Se utiliza en la leucemia mieloide crónica, se administra por vía oral, se metaboliza en el hígado por las enzimas CYP3A4 y es incompatible con el zumo de pomelo, ya que este inhibe la enzima CYP3A4 y altera el metabolismo del fármaco.
Preguntas de clases y exámenes
¿Cuál es la principal diferencia entre la leucemia mieloide crónica y las leucemias agudas?
En la leucemia mieloide crónica las células tumorales conservan la capacidad de madurar, por lo que en sangre predominan formas maduras e intermedias, mientras que en la aguda el sustrato está compuesto exclusivamente por blastos (células inmaduras).
¿Por qué se producen alteraciones neurológicas en la leucemia mieloide crónica?
Esto se debe a que las células leucémicas pueden infiltrar el tejido adiposo epidural, lo que provoca la compresión mecánica de las raíces de la médula espinal.
¿Qué es la crisis blástica?
Es la fase terminal de la enfermedad en la cual surgen nuevos subclones de células tumorales incapaces de diferenciarse, lo que provoca un empeoramiento clínico brusco (osalgias, crecimiento esplénico rápido, hemorragias).
Qué más repasar sobre el tema
- Mecanismo de formación y papel patogénico del cromosoma Filadelfia (cromosoma Ph).
- Diagnóstico diferencial de la leucemia mieloide crónica con reacciones leucoeritroblásticas.
- Características del cuadro hematológico de la crisis blástica en el frotis sanguíneo.
- Patogenia de los infartos esplénicos en la esplenomegalia masiva.
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