Conceptos generales sobre los tumores
Neoplasia: proliferación clonal y descontrolada de células, en la cual todas las células provienen de una célula madre y son clones de esta. Tumor: masa tisular patológica y excesiva con un crecimiento no coordinado, no regulado y autónomo, que continúa incluso después de eliminar el factor que lo desencadenó.
La base del crecimiento tumoral es el daño en el genoma de las células progenitoras. Las células tumorales adquieren dos propiedades clave: crecimiento autónomo (división incontrolada) y atipia (alteración de la estructura, metabolismo, función, características antigénicas y mecanismos de reproducción). Con el crecimiento tumoral se relacionan los conceptos de anaplasia (desarrollo inverso, pérdida de diferenciación) y cataplasia (adquisición de nuevas propiedades).
Según la OMS, hasta el 90% de los tumores están relacionados con la exposición a factores externos —carcinógenos— y solo alrededor del 10% se debe a una predisposición hereditaria.
Etiología y carcinogénesis
Los factores etiológicos del crecimiento tumoral son los carcinógenos:
- Químicos (aproximadamente 75% de los casos): humo del tabaco, benzopireno, colorantes de anilina, aflatoxinas; se distinguen entre directos e indirectos.
- Físicos: radiación ultravioleta (cáncer de piel), radiación ionizante.
- Virales: virus ADN (virus de Epstein-Barr, virus de la hepatitis B y C, virus del papiloma), virus ARN (retrovirus).
- Microbianos: Helicobacter pylori (linfomas gástricos).
La carcinogénesis es un proceso multifásico con eventos genéticos secuenciales.
Estructura del tumor
El tumor tiene una estructura de dos componentes: parénquima y estroma. El parénquima está representado por las células tumorales y determina el comportamiento biológico y las consecuencias patológicas de la neoplasia. El estroma consiste en tejido conjuntivo, vasos sanguíneos e infiltrado inflamatorio, proporcionando soporte estructural y vascularización.
El parénquima induce la angiogénesis a través de la angiogenina y la formación de matriz extracelular, en particular colágeno tipo IV.
Según la proporción de sus componentes, se distinguen tumores organoides (con parénquima y estroma desarrollados), histioides (predominio del parénquima, vasos de pared delgada) y carcinoma fibroso (escirro) con predominio del estroma. Según su similitud con el tejido de origen, los tumores se dividen en homólogos y heterólogos.
Tumores benignos y malignos
Los tumores benignos constan de células bien diferenciadas, morfológicamente similares al tejido de origen. Se caracterizan por un crecimiento expansivo lento con formación de una pseudocápsula, clara delimitación, ausencia de metástasis y buena curabilidad. Son posibles la regresión y la malignización. Ejemplos: fibroma, condroma, adenoma, papiloma (sufijo «-oma»).
Los tumores malignos están formados por células poco diferenciadas, morfológicamente distintas del tejido original. Se caracterizan por un rápido crecimiento infiltrante, destrucción tisular, capacidad de metástasis y un impacto general en el organismo (síndrome paraneoplásico, caquexia). Se distinguen:
- Carcinomas: a partir del tejido epitelial (por ejemplo, adenocarcinoma gástrico);
- Sarcomas: a partir del tejido mesenquimatoso (conjuntivo, óseo, cartilaginoso).
Una posición intermedia la ocupan los tumores con crecimiento localmente destructivo: infiltran el tejido, pero no hacen metástasis.
Tipos de atipia y crecimiento
Se distinguen varias formas de atipia:
- Tisular: alteración de la relación entre parénquima y estroma, y de la forma de las estructuras; característica de los tumores benignos.
- Celular: polimorfismo o monomorfismo, hipercromasia nuclear, mitosis patológicas, pérdida de polaridad, células gigantes; típica de los malignos.
- Ultraestructural: cambios en ribosomas, mitocondrias y otros orgánulos.
- Metabólica: predominio de la glucólisis, acumulación de glucógeno, colesterol y ácido láctico.
- Histoquímica: alteración de proteínas, lípidos y enzimas (por ejemplo, aumento de la fosfatasa ácida en el cáncer de próstata).
- Antigénica: aparición de nuevos antígenos (alfafetoproteína en el cáncer de hígado).
- Funcional: hipofunción, hiperfunción o disfunción.
Tipos de crecimiento: expansivo (desplazamiento de tejidos sanos, pseudocápsula), aposicional (transformación de células circundantes en tumorales), infiltrante (invasión y destrucción de tejidos), así como exofítico y endofítico, unicéntrico y multicéntrico.
Metástasis y morfogénesis
Vías de metástasis:
- Linfógena: predominantemente para carcinomas;
- Hematógena: característica de los sarcomas;
- Implantación: a través de cavidades serosas;
- Perineural: a lo largo de las vainas de los nervios.
Las células tumorales destruyen la pared vascular, forman émbolos tumorales, circulan y se asientan en órganos distantes, formando nódulos secundarios. El hígado es un blanco frecuente de metástasis debido a las características de su circulación sanguínea.
Cambios pretumorales: distrofia, hiperplasia, metaplasia (sustitución de un tipo de epitelio por otro, por ejemplo, metaplasia intestinal en el tercio inferior del esófago) y displasia (alteración de la diferenciación con atipia celular). Se distinguen el precáncer obligado (poliposis intestinal hereditaria, cáncer de mama hereditario) y el facultativo (por ejemplo, erosión cervical). El período de latencia entre el precáncer y el cáncer puede alcanzar de 30 a 40 años y es aplicable únicamente al precáncer obligado.
Entre las teorías de la morfogénesis destacan la teoría de Shabad (mutación de células somáticas) y la teoría de Willis (múltiples puntos de crecimiento).
Aspectos clínicos y clasificación TNM
Los tumores ejercen un efecto local (compresión, destrucción) y general, incluyendo efectos hormonales y caquexia. Cambios secundarios en el tumor: necrosis, hemorragias, inflamación, mucoides, petrificación (especialmente después de quimioterapia o radioterapia).
Clasificación internacional TNM:
- T (tumor) — tamaño y extensión del tumor primario;
- N (nodus) — afectación de los ganglios linfáticos regionales;
- M (metastasis) — presencia de metástasis a distancia.
Para el diagnóstico y seguimiento se utilizan marcadores tumorales: PSA (antígeno prostático específico) en el cáncer de próstata, CA-125 en el cáncer de ovario, alfafetoproteína en el cáncer de hígado.
Puntos clave
- El tumor es una proliferación clonal autónoma de células con atipia e independencia de los estímulos reguladores.
- Hasta el 90% de los tumores son causados por carcinógenos: químicos, físicos, virales y microbianos.
- El tumor consta de parénquima (determina el comportamiento) y estroma (soporte y vascularización).
- Los tumores benignos están bien diferenciados, crecen de forma expansiva y no hacen metástasis; los malignos están poco diferenciados, son infiltrantes y metastásicos.
- Los carcinomas se desarrollan a partir del epitelio, y los sarcomas a partir del mesénquima.
- Tipos de atipia: tisular, celular, ultraestructural, metabólica, histoquímica, antigénica, funcional.
- Vías de metástasis: linfógena, hematógena, por implantación, perineural.
- La clasificación TNM y los marcadores tumorales (PSA, CA-125, AFP) son la base de la evaluación clínica de las neoplasias.