El tumor y sus propiedades
Neoplasia: proliferación monoclonal incontrolada de células que puede ser benigna o maligna. El tumor se define como una masa tisular patológica y excesiva con un crecimiento no coordinado, no regulado y autónomo que persiste incluso después de eliminar el factor que lo provocó. Este crecimiento se debe a una alteración en el genoma de la célula madre: toda la descendencia proviene de una sola célula con ADN modificado.
Características clave del proceso tumoral:
- Crecimiento autónomo: división celular incontrolada.
- Atipia: alteración de la estructura, metabolismo, funciones, perfil antigénico, reproducción y diferenciación.
- Anaplasia: desarrollo inverso, pérdida de la diferenciación.
- Cataplasia: adquisición de nuevas propiedades por parte de las células.
El tumor consta de parénquima (las células tumorales propiamente dichas, que determinan el comportamiento de la neoformación) y estroma (tejido conjuntivo, vasos, infiltrado que forman la estructura de soporte).
Etiología y carcinogénesis
El desarrollo de tumores está asociado a la acción de factores carcinógenos:
- Químicos (aproximadamente el 75% de los casos): humo del tabaco, benzopireno, tintes de anilina, aflatoxinas. Se dividen en directos e indirectos.
- Físicos: radiación ultravioleta (cáncer de piel), radiación ionizante.
- Virales: virus ADN (Epstein-Barr, hepatitis B y C, virus del papiloma humano) y virus ARN.
- Microbianos: por ejemplo, Helicobacter pylori, que aumenta el riesgo de cáncer gástrico.
Carcinogénesis: proceso escalonado que incluye la fase de iniciación (mutación del ADN) y promoción (acción de promotores). Existen las teorías virogenética, físico-química (de Virchow) y disontogenética (de Cohnheim) sobre el origen de los tumores malignos.
Tumores epiteliales benignos
Los tumores epiteliales sin localización específica se desarrollan a partir del epitelio plano o glandular (epidermis, mucosas de la cavidad oral, esófago, endometrio, vías urinarias). Las formas benignas conservan la estructura celular normal, no presentan invasión, poseen únicamente atipia tisular, pero bajo ciertas condiciones pueden malignizarse.
Papiloma (del lat. papilla, papila) se desarrolla a partir del epitelio plano o de transición. Tiene forma esférica, consistencia densa o blanda, superficie con excrecencias papilares que recuerdan a una coliflor. Su tamaño varía desde un grano de mijo hasta un guisante grande. Se conservan la polaridad, la complejidad y la membrana basal de las células. A menudo se asocia con el VPH (especialmente los tipos 6 y 11).
Adenoma: tumor benigno de epitelio glandular. Surge en órganos con parénquima epitelial (hígado, riñones, glándulas endocrinas) y en órganos huecos con glándulas mucosas. Representa un nódulo delimitado de consistencia blanda, de color blanco-rosado al corte, a veces con quistes. El adenoma de la mucosa que protruye sobre la superficie se denomina pólipo adenomatoso. Se distinguen las formas acinar, tubular, trabecular y papilar.
Carcinoma in situ y carcinoma espinocelular
Cáncer: neoplasia maligna (NM) de origen epitelial; los tumores epiteliales representan del 80 al 90% de todas las NM. Sus rasgos distintivos son la atipia celular, las mitosis patológicas y el crecimiento invasivo.
Carcinoma in situ: cáncer intraepitelial no invasivo con marcada atipia y mitosis patológicas. El crecimiento está limitado a la capa epitelial, la membrana basal no está destruida. Es la etapa inicial del cáncer, en la cual el tratamiento es más eficaz.
Carcinoma espinocelular: se desarrolla en la piel y las mucosas con epitelio plano o de transición (cavidad oral, esófago, cuello uterino, vagina), y en las mucosas con epitelio prismático después de una metaplasia. Las células atípicas invaden los tejidos formando acúmulos en nidos. Durante la queratinización se forman perlas córneas (cancerosas). A menudo está relacionado con la radiación UV y los carcinógenos del tabaco.
Adenocarcinoma y sus variantes
Adenocarcinoma (cáncer glandular): se forma a partir del epitelio prismático de las mucosas y glándulas. Su estructura recuerda a la del adenoma, pero se le añade atipia celular: forma celular variable, núcleos hipercromáticos, pérdida de la membrana basal y crecimiento invasivo. Se distinguen las formas acinar, tubular y papilar.
- Carcinoma mucinoso (coloide): las estructuras glandulares se desbordan de moco, estallan y se forman «lagos de moco».
- Carcinoma en anillo de sello: las células están repletas de moco, el núcleo es desplazado hacia la periferia, lo que le da un parecido a un anillo con sello.
- Carcinoma sólido (trabecular): indiferenciado, las células se disponen en trabéculas separadas por tejido conjuntivo; crecimiento rápido, metástasis precoces; característico del hígado y la glándula tiroides.
Formas de cáncer poco diferenciadas
Cuanto menor es la diferenciación celular, mayor es la malignidad y más difícil es el tratamiento.
- Carcinoma microcelular: indiferenciado, compuesto por células monomorfas similares a linfocitos con estroma escaso, numerosas mitosis y necrosis; se caracteriza por un crecimiento rápido y metástasis precoces. Frecuentemente asociado al tabaquismo, su localización típica son los pulmones.
- Carcinoma fibroso (escirro): cáncer indiferenciado con células atípicas hipercromáticas en un estroma fibroso denso que predomina sobre el parénquima. Se distingue por una alta malignidad y metástasis precoces; es característico de la glándula mamaria.
- Carcinoma medular (adenoide): predominio del parénquima sobre un estroma mínimo, consistencia blanda, color blanco-rosado, que recuerda al tejido cerebral; numerosas mitosis, crecimiento rápido, metástasis precoces; se encuentra frecuentemente en la glándula tiroides.
- Carcinoma dimorfo: forma mixta a partir de brotes de epitelio plano y cilíndrico; se encuentra en los ovarios y el esófago.
Puntos clave
- El tumor consta de parénquima (determina el comportamiento) y estroma (armazón).
- Los tumores epiteliales constituyen del 80 al 90% de todas las NM debido a la alta actividad proliferativa del epitelio.
- Los tumores epiteliales benignos (papiloma y adenoma) poseen únicamente atipia tisular.
- La atipia celular y las mitosis patológicas son signos morfológicos de malignidad.
- El carcinoma in situ no destruye la membrana basal y es el más favorable para el tratamiento.
- El carcinoma espinocelular puede formar perlas córneas durante la queratinización.
- Los carcinomas en anillo de sello, mucinoso, sólido, microcelular, fibroso y medular pertenecen a las formas agresivas poco diferenciadas.
- El grado de diferenciación celular es inversamente proporcional a la malignidad del tumor.