Diagnóstico por ultrasonido: Ecografía y Doppler
La ecografía es una herramienta básica no invasiva. Mediante esta, el médico determina la ubicación, los contornos y el tamaño de los riñones, evalúa el estado del sistema pielocalicial (SPS) y detecta formaciones ocupantes de espacio (tumores, quistes, abscesos) o cálculos.
Los signos específicos de la enfermedad renal crónica (ERC) en la ecografía incluyen el aumento de la ecogenicidad de la capa cortical y el borramiento de la diferenciación corticomedular: la desaparición del límite nítido entre la corteza y la médula renal.
La ecografía Doppler se utiliza para analizar el flujo sanguíneo renal tanto en los vasos principales como en los intrarrenales. Un parámetro importante aquí es el índice de resistencia (la relación entre la velocidad sistólica máxima y la diastólica). Su elevación es característica de la lesión renal aguda (LRA) o del rechazo de trasplante. Asimismo, el método es indispensable para buscar estenosis de la arteria renal (se manifiesta como una disminución del flujo intrarrenal) y trombosis venosa.
Métodos radiológicos y tomografía
La radiografía simple tiene un valor limitado: en pacientes asténicos permite ver los contornos renales, pero se utiliza con mayor frecuencia para buscar cálculos radiopacos. Mucho más informativa es la urografía intravenosa (excretora), que consiste en la administración de un medio de contraste seguida de una serie de radiografías. Este es el «patrón oro» ante la sospecha de urolitiasis.
El protocolo de la urografía incluye una placa simple, una toma a los 5 minutos (fase nefrográfica: se visualiza el parénquima), a los 20 y a los 45 minutos (evaluación de la función excretora y permeabilidad ureteral). En caso de bloqueo renal o disminución de la función, se realizan radiografías tardías a las 6–12 horas.
Normalmente, los riñones se sitúan a nivel de Th11–L3, estando el derecho más bajo que el izquierdo. El grosor del parénquima en los polos (3–4 cm) es mayor que en el centro (2,5 cm). Si en la pielonefritis crónica se observa el patrón inverso (adelgazamiento en los polos), se denomina signo de Hodson.
La tomografía computarizada (TC) es el método de elección para el diagnóstico de formaciones ocupantes de espacio renales, ya que proporciona una imagen más detallada del espacio retroperitoneal y de las glándulas suprarrenales. La resonancia magnética (RM) y la angiorresonancia magnética se desarrollan activamente como alternativas de alta precisión.
Angiografía y evaluación vascular
Los métodos invasivos con contraste (angiografía) implican la cateterización vascular.
- Arteriografía: el contraste se administra de forma selectiva en la arteria renal. Está indicada ante la sospecha de hipertensión vasorrenal (estenosis), para el diagnóstico y la embolización en casos de hemorragia, así como en tumores si no es posible realizar una TC. Una gran ventaja de la arteriografía es su potencial terapéutico: la capacidad de realizar simultáneamente una dilatación con balón y la colocación de un Stent en el segmento estenótico. El principal riesgo del procedimiento es la embolia por colesterol en pacientes con ateroesclerosis.
- Venografía: se realiza introduciendo un catéter desde la vena femoral a través de la vena cava inferior hasta las venas renales. El objetivo principal es confirmar la trombosis de las venas renales.
Es importante recordar los riesgos del uso de contraste. Son posibles las reacciones alérgicas y la nefropatía inducida por contraste, cuyo riesgo aumenta exponencialmente en la diabetes mellitus, el mieloma múltiple y la patología renal preexistente. Para prevenir complicaciones, se debe evitar la deshidratación, utilizar diuréticos y seleccionar cuidadosamente el tipo de fármaco.
Diagnóstico radionuclídico
Los métodos se basan en la capacidad del tejido renal para captar y excretar radiofármacos administrados. El proceso se registra mediante una gammacámara. El principal valor es la capacidad de evaluar la función diferencial de cada riñón, algo imposible de lograr con un análisis de sangre convencional.
- Diagnóstico de la estenosis arterial: ante un estrechamiento vascular, el radiofármaco se acumula más lentamente, la actividad máxima se retrasa y la excreción se prolonga. Para detectar alteraciones ocultas de la perfusión, se emplea la renografía con captopril; el inhibidor de la ECA elimina el espasmo de la arteriola eferente, poniendo de manifiesto el problema hemodinámico.
- Diagnóstico de obstrucción: si el radionúclido se retiene en la pelvis renal, se realiza una prueba con diuréticos. Ante un obstáculo mecánico, la administración de diuréticos no acelera la eliminación del fármaco.
- Visualización cortical: posee una alta sensibilidad para la detección precoz de la nefroesclerosis.
Diagnóstico morfológico (Biopsia)
La biopsia percutánea por punción (con menor frecuencia, semiabierta) es necesaria para una verificación histológica precisa. Las indicaciones principales son: la selección del tratamiento mediante la precisión del tipo de glomerulonefritis y el diagnóstico de la amiloidosis (aunque el amiloide también se puede buscar en la mucosa gingival o del recto).
El procedimiento está estrictamente contraindicado en caso de:
- Trastornos de la hemostasia (trombocitopenia, uso de anticoagulantes, diátesis hemorrágica).
- Imposibilidad de comunicación con el paciente (psicosis, coma).
- Hipertensión arterial grave no controlada.
- Presencia de un único riñón funcional.
- Riñones en etapa terminal (atrofiados).
Preguntas de clases y exámenes
¿Para qué se realizan las radiografías tardías en la urografía excretora?
Las radiografías tardías (a las 6–12 horas de la administración del contraste) se realizan únicamente cuando existe una excreción retrasada del contraste por uno de los riñones, por ejemplo, en el bloqueo renal o en la disminución brusca de su función.
¿Cómo diferenciar la obstrucción mecánica del uréter de la estasis funcional?
Se emplea el diagnóstico radionuclídico con prueba diurética. Si la administración de diuréticos no acelera la eliminación del radiofármaco acumulado en la pelvis renal, esto indica una obstrucción mecánica.
¿En qué consiste la prueba del captopril?
Es una prueba funcional radionuclídica para detectar alteraciones hemodinámicas ocultas. El captopril (un inhibidor de la ECA) elimina la constricción de la arteriola eferente, lo que permite identificar estenosis de la arteria renal leves pero hemodinámicamente significativas.
Qué más repasar sobre el tema
- Marcadores de laboratorio de actividad inmunoinflamatoria (ANCA, anticuerpos antinucleares [ANA], autoanticuerpos)
- Alteraciones de la composición electrolítica de la sangre en la estadificación de la ERC
- Diagnóstico de laboratorio específico de la nefritis lúpica y el síndrome de Goodpasture
- Crioglobulinas y su relación con glomerulonefritis asociadas a virus
- Prevención de la nefropatía inducida por contraste
Estudia el tema completo en el curso «Propedéutica»
Aquí tienes un resumen. En el curso encontrarás todo lo que preguntan en clase y en el examen.
- Guía metodológica completa sobre «Métodos de exploración instrumental de los riñones» y otras 3 152 páginas de la asignatura
- Ejercicios y pruebas después de cada tema, igual que en el examen práctico
- El tutor de IA responderá a tus preguntas sobre el tema en cualquier momento
- 113 videoclases de la asignatura
Otros temas de la sección «Sistema urinario»
Material preparado por los profesores de WhiteCoat Pro según el plan de estudios de las facultades de medicina. De carácter educativo.