Etiología y propiedades del virus
El agente causal del sarampión pertenece al género Morbillivirus. Es un virus ARN esférico con una envuelta lipoproteica. En la superficie del virión se encuentran importantes estructuras glucoproteicas («espículas»):
- Hemaglutinina (H): asegura la fijación del virus a las células diana. Se une al receptor específico CD46, presente en las células epiteliales de las membranas mucosas y en la neuroglía humana.
- Proteína de fusión (F): es responsable de la penetración de la nucleocápside viral en el interior de la célula. Además, esta proteína hace que las células afectadas se fusionen con las sanas, formando sincitios (células gigantes multinucleadas no viables). Gracias a este mecanismo, el virus se propaga por los tejidos evitando el contacto con los anticuerpos neutralizantes.
El virus del sarampión es extremadamente inestable en el medio externo. Se inactiva bajo la acción de la luz solar en pocos minutos, muere con la desecación, el calentamiento (por encima de 56 °C) y el tratamiento con desinfectantes estándar. Sin embargo, el patógeno tolera bien las bajas temperaturas.
Epidemiología y patogenia
La única fuente de infección es el ser humano enfermo. La transmisión se realiza por vía aérea mediante gotículas al hablar, estornudar y toser. Debido a su alta volatilidad, el virus se propaga fácilmente a través de los conductos de ventilación y las cajas de escalera. El pico de contagiosidad se registra durante todo el periodo catarral y el primer día de la aparición de la erupción.
La puerta de entrada de la infección es el epitelio de las vías respiratorias y de la conjuntiva, donde se produce la multiplicación primaria del virus. A continuación, el patógeno penetra en los ganglios linfáticos y en el torrente sanguíneo. Se desarrolla una viremia, durante la cual el virus se disemina por todo el organismo y se asienta en focos secundarios (piel, membranas mucosas y, con menor frecuencia, en el SNC).
Una característica fundamental de la patogenia es la «anergia por sarampión». El virus es capaz de infectar los linfocitos, lo que provoca la supresión de las respuestas inmunitarias y aumenta drásticamente el riesgo de sobreinfección bacteriana secundaria.
Periodos clínicos de la enfermedad
El periodo de incubación dura en promedio de 8 a 17 días. La enfermedad evoluciona de forma cíclica y se divide en varias fases:
- Periodo inicial (catarral) (3–4 días). La enfermedad debuta de forma aguda: escalofríos, temperatura de hasta 38–39 °C, cefalea intensa. Aumentan rápidamente los signos de afectación de las vías respiratorias y de los ojos: lagrimeo abundante, fotofobia, edema facial, hiperemia conjuntival, tos seca ronca. Al 3.er día, en la mucosa yugal (a la altura de los molares inferiores), aparecen los patognomónicos signos de Koplik: pequeñas erupciones blanquecinas con un halo rojo.
- Periodo de estado (exantemático) (3–4 días). Se caracteriza por la aparición de una erupción maculopapulosa (exantema). La erupción se propaga estrictamente de forma escalonada «de arriba abajo»: primero cubre la cara y el cuello; al día siguiente, el tronco; y después, las extremidades. En este periodo, los síntomas de intoxicación son máximos.
- Periodo de convalecencia (pigmentación) (5–8 días). Los focos de inflamación en la piel experimentan cambios: debido a la descomposición de los eritrocitos y a la acumulación de hemosiderina, la erupción se oscurece (se pigmenta). Comienza una descamación furfurácea y el estado general del paciente se normaliza.
Diagnóstico, tratamiento y complicaciones
El diagnóstico se establece sobre la base del cuadro clínico característico (cara edematosa, manchas de Koplik, erupción escalonada) y de los antecedentes epidemiológicos. Para la confirmación de laboratorio se emplean métodos serológicos (ELISA, IHA) con el fin de detectar anticuerpos agudos de la clase IgM.
El tratamiento del sarampión no complicado se realiza de forma ambulatoria: se indica reposo en cama, ingesta abundante de líquidos para la desintoxicación, cuidados de la mucosa bucal y ocular, así como tratamiento sintomático (antipiréticos, broncodilatadores). Un cuadro clínico grave requiere hospitalización inmediata.
Las complicaciones más graves son las que afectan al SNC. El virus es capaz de atravesar la barrera hematoencefálica y provocar encefalitis agudas. En caso de una replicación defectuosa, el virus puede persistir en las neuronas, lo que al cabo de 5–10 años conduce a una panencefalitis essubaguda esclerosante (PEES) fatal.
En resumen: respuestas a preguntas sobre el tema
¿Existe un tratamiento etiotrópico específico para el sarampión?
En las fuentes citadas no se describe un tratamiento etiotrópico específico para el sarampión. El tratamiento se realiza con medidas patogénicas y sintomáticas: reposo en cama, hidratación oral fraccionada y abundante bajo control de la diuresis, antipiréticos en caso de hiperpirexia o temperatura superior a 38,5 °C, polivitamínicos, antihistamínicos, broncodilatadores y mucolíticos para la tos o el laringoespasmo, así como cuidados de las membranas mucosas de la cavidad bucal y de los ojos. En caso de complicaciones bacterianas, se prescribe antibioterapia: macrólidos, penicilinas semisintéticas y cefalosporinas de 1.ª y 2.ª generación.
¿En qué plazos se llevan a cabo la vacunación sistemática y la revacunación contra el sarampión?
La vacunación sistemática contra el sarampión se administra a los niños a partir de los 12 meses de edad, de acuerdo con el Calendario Nacional de Vacunación. Se administra una vacuna viva antisarampionosa por vía subcutánea y en dosis única. Los plazos de revacunación no se especifican en las fuentes presentadas.
Las manchas de Koplik recuerdan visualmente a sémola esparcida sobre la mucosa yugal; este es el marcador más precoz y preciso del sarampión antes de que aparezca la erupción cutánea.
Preguntas de clases y exámenes
¿Por qué la erupción del sarampión deja pigmentación tras de sí?
En los focos de inflamación cutánea se produce la diapédesis (salida) de eritrocitos desde los vasos sanguíneos. Su posterior destrucción provoca una acumulación local del pigmento hemosiderina.
¿Es posible contagiarse de sarampión a través de objetos domésticos?
La vía de transmisión por contacto directo o indirecto a través de fómites es prácticamente imposible, ya que el virus del sarampión es extremadamente inestable en el medio externo y muere con rapidez fuera del organismo humano.
¿Qué son los sincitios sarampionosos?
Son células gigantes multinucleadas no viables que se forman como resultado de la fusión de células infectadas y sanas bajo la acción de la proteína viral F.
Qué más repasar sobre el tema
- Características del diagnóstico diferencial del sarampión con la rubéola y la escarlatina.
- Panencefalitis esclerosante subaguda (PEES): patogenia de la persistencia viral en el SNC.
- Mecanismos de formación de la «anergia por sarampión» y riesgo de neumonías bacterianas secundarias.
- Prevención específica del sarampión y causas de morbilidad entre las personas vacunadas.
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