Taxonomía y características generales
El virus de la inmunodeficiencia humana pertenece a la familia Retroviridae y al género Lentivirus. Se distinguen dos tipos: VIH-1 y VIH-2. El VIH-1 está diseminado por todo el mundo y es el principal agente causal de la infección por VIH, mientras que el VIH-2 se encuentra predominantemente en los países de África Occidental. El genoma está representado por ARN, lo cual es característico de todos los retrovirus.
El VIH es un virus complejo: además de la nucleocápside, posee una envoltura lipoproteica (supercápside) externa en la que se integran 72 espículas glucoproteicas. Cada espícula consta de una proteína transmembrana gp41 y una proteína de superficie gp120. La cápside tiene forma de cono truncado.
Estructura del virión
Dentro de la cápside se encuentran:
- dos moléculas idénticas de ARN de sentido positivo (con este ARN es posible la traducción directa);
- enzimas: transcriptasa inversa, integrasa, proteasa;
- nucleoproteínas asociadas al ARN.
Externamente, la cápside está rodeada por una capa de matriz y una envoltura lipídica con espículas glucoproteicas.
Genoma: genes estructurales y funcionales
Los genes estructurales incluyen:
- gag: codifica las proteínas de la matriz, la cápside y la nucleocápside;
- env: codifica la proteína de superficie gp120 y la transmembrana gp41;
- pol: codifica la transcriptasa inversa, la integrasa y la proteasa.
Entre los genes funcionales (regulatorios), los clave son:
- tat: potencia la transcripción de los genes virales;
- nef: junto con tat, reduce la expresión de MHC de clase I, protegiendo a la célula infectada de los linfocitos T citotóxicos;
- rev: controla el transporte del ARNm viral desde el núcleo hasta el citoplasma;
- vif: inhibe la enzima celular APOBEC3G, que causa hipermutaciones en el ADN retroviral.
Estructura antigénica y enzimas
Antígenos clave del VIH:
- gp41: asegura la fusión de la envoltura viral con la membrana de la célula huésped;
- gp120 — se une al receptor CD4 y al correceptor; porta el determinante antigénico principal contra el cual se producen anticuerpos neutralizantes;
- p24: antígeno de grupo específico de la cápside, un marcador serológico importante de la infección (los anticuerpos contra este no cumplen una función protectora).
Funciones de las enzimas: la transcriptasa inversa sintetiza ADN utilizando como molde el ARN viral; la integrasa inserta el ADN proviral en el genoma de la célula huésped; la proteasa escinde el polipéptido precursor en proteínas virales funcionales.
Ciclo vital y células diana
- Adsorción: la gp120 se une al receptor CD4 y a los correceptores de quimiocinas CCR5 o CXCR4.
- Fusión de la envoltura con la membrana celular gracias a la gp41.
- Penetración de la cápside en el citoplasma y liberación del ARN.
- Transcripción inversa: síntesis de ADN viral.
- Transporte del ADN al núcleo e integración en el genoma del huésped.
- Transcripción del ARN viral, traducción del polipéptido y su procesamiento por la proteasa.
- Ensamblaje de los viriones y gemación.
Se infectan células que portan CD4 y receptores de quimiocinas: linfocitos T colaboradores (CD4+), macrófagos, células dendríticas foliculares, células de Langerhans y microglía. También se afectan células CD4 negativas como astrocitos, epitelio cervical e intestinal, endotelio de los capilares cerebrales y la córnea.
Epidemiología y clínica
La infección por VIH es una antropozoonosis típica (antroponosis). Vías de transmisión: sexual (hetero y homosexual sin protección de barrera), parenteral (transfusiones de sangre, drogadicción intravenosa, trasplantes de órganos, accidentes laborales), vertical (transplacentaria, durante el parto, por lactancia materna).
Período de incubación: de 3 semanas a 3 meses. Se distinguen las siguientes etapas:
- Aguda temprana: viremia alta, síndrome mononucleósico, que cede con el aumento en el recuento de linfocitos T citotóxicos CD8+.
- Latente: dura años, sin síntomas.
- Tardía (SIDA): descenso de los linfocitos CD4+ por debajo de 400/µl, desarrollo de infecciones oportunistas y neoplasias.
Mecanismos de evasión y diagnóstico
El VIH evade la respuesta inmunitaria mediante: la integración del ADN proviral en el genoma; una alta tasa de mutación del gen env (variabilidad de gp120/gp41); y la supresión de la expresión de MHC I por las proteínas tat y nef.
Diagnóstico de laboratorio:
- ELISA con confirmación por inmunotermoadsorción (immunoblotting): detección de anticuerpos contra los antígenos gag y pol;
- determinación del antígeno p24;
- métodos inmunológicos: recuento de linfocitos CD4+ y CD8+;
- PCR: evaluación de la carga viral y control del tratamiento.
En las primeras semanas se presenta el período de ventana serológica. A las 1–2 semanas se detecta la p24, seguida de la seroconversión con la aparición de anticuerpos contra gp120 y gp41. La disminución de los anticuerpos contra p24 es un signo de progresión a la etapa de SIDA. No se forma inmunidad protectora.
Tratamiento y prevención
Se emplea la terapia antirretroviral (TARV), que incluye inhibidores de la transcriptasa inversa análogos y no análogos de nucleósidos, inhibidores de la proteasa, de la integrasa y de la fusión. Paralelamente, se realiza la prevención y el tratamiento de las infecciones oportunistas. A las gestantes se les prescribe una combinación de dos inhibidores de nucleósidos y un inhibidor de la proteasa; al recién nacido, zidovudina, lo que reduce significativamente el riesgo de transmisión vertical.
Prevención social y antiepidémica: uso de preservativos, manejo seguro de agujas, cribado de la sangre donada, artículos de higiene personal. Actualmente no se dispone de una vacuna profiláctica específica.
Puntos clave
- El VIH es un retrovirus complejo con ARN del género Lentivirus que contiene gp120 y gp41 en sus espículas.
- Genes estructurales: gag, env, pol; regulatorios: tat, rev, nef, vif.
- Enzimas virales: transcriptasa inversa, integrasa y proteasa, que son las principales dianas de la TARV.
- La adsorción requiere el receptor CD4 y los correceptores CCR5 o CXCR4.
- Afecta a linfocitos T colaboradores, macrófagos, células dendríticas, microglía y diversas células CD4 negativas.
- La etapa de SIDA se diagnostica cuando los linfocitos CD4+ caen por debajo de 400/µl y se desarrollan infecciones oportunistas.
- El diagnóstico se basa en ELISA, inmunotermoadsorción, detección de p24 y PCR.
- No se genera inmunidad protectora; no existe vacuna, y la base de la prevención son las medidas de barrera y antiepidémicas.