Características generales de la hipersensibilidad de tipo 1
Hipersensibilidad de tipo 1 (tipo anafiláctico) es una forma de reacción alérgica basada en la producción de inmunoglobulinas de clase E (IgE) en respuesta a antígenos (alérgenos) inofensivos para la mayoría de las personas. Los alérgenos típicos incluyen el polen de las plantas, productos químicos domésticos, componentes alimentarios, pelo de animales y medicamentos.
Tradicionalmente se distinguen tres fases secuenciales en la patogenia: inmunológica (reconocimiento del antígeno y producción de IgE), patoquímica (desgranulación de mastocitos y liberación de mediadores) y fisiopatológica (manifestaciones clínicas causadas por el efecto de los mediadores en los tejidos).
Fase inmunológica: contacto primario y sensibilización
Durante la primera entrada del alérgeno en el organismo, este es capturado por una célula presentadora de antígeno (APC), más frecuentemente una célula dendrítica, y con menor frecuencia un macrófago o un linfocito B. La APC migra a los órganos linfáticos regionales, donde presenta fragmentos del alérgeno en el contexto del MHC de clase II a un linfocito T cooperador virgen.
La activación de la célula T virgen requiere tres señales:
- interacción del TCR con el complejo péptido-MHC II;
- coestimulación a través de CD28 y moléculas relacionadas;
- microambiente citosínico — IL-33 e IL-25, que dirige la diferenciación.
Bajo la acción de estas señales, la célula T virgen se diferencia en un linfocito T colaborador de tipo 2 (Th2), responsable del componente adaptativo de la inflamación de tipo 2 (reacciones a alérgenos y helmintos).
Th2 produce citocinas clave. La IL-4 cambia el isotipo de síntesis de anticuerpos en los linfocitos B de IgM a IgE. La IL-5 activa los eosinófilos. Las IgE sintetizadas se unen mediante su fragmento Fc a los receptores FcεRI de alta afinidad (receptores épsilon) en la superficie de los mastocitos y basófilos. En esta etapa no hay manifestaciones clínicas; el organismo se encuentra en un estado de sensibilización, es decir, listo para responder ante un nuevo encuentro con el mismo alérgeno.
Fase patoquímica: contacto repetido y desgranulación
Durante la reentrada del alérgeno, este se une directamente a las moléculas de IgE ya fijadas en los mastocitos. Para desencadenar la reacción, se requiere la reticulación cruzada de al menos dos moléculas de IgE adyacentes por un solo antígeno. Esto provoca la agregación de los receptores FcεRI y una señal intracelular que conduce a la desgranulación del mastocito: la liberación del contenido de las vesículas secretoras al espacio extracelular.
Los mediadores liberados se dividen en preformados (almacenados en gránulos) y de nueva síntesis:
- histamina, el principal mediador preformado;
- proteasas (triptasa, quimasa);
- eicosanoides (leucotrienos y prostaglandinas), sintetizados a partir del ácido araquidónico;
- citocinas: IL-4, IL-5, IL-13, TNF-α.
Fase fisiopatológica: efectos de los mediadores
La histamina, al actuar sobre los receptores H1, provoca espasmo del músculo liso bronquial (broncoespasmo, dificultad respiratoria), vasodilatación microvascular y aumento de su permeabilidad. La salida de plasma hacia los tejidos se manifiesta como edema e hinchazón.
Los leucotrienos (especialmente LTC4, LTD4) mantienen un broncoespasmo prolongado y aumentan la permeabilidad vascular. Las prostaglandinas participan en la regulación de la temperatura y el tono vascular. En conjunto, los mediadores reproducen los signos clásicos de la inflamación: enrojecimiento, edema, aumento de la temperatura, dolor y alteración de la función.
Las citocinas mantienen y amplifican la reacción: la IL-4 estimula la síntesis continua de IgE por los linfocitos B, la IL-5 recluta y activa eosinófilos, la IL-13 sustenta la respuesta Th2 y el TNF-α potencia los efectos inflamatorios.
Manifestaciones clínicas y de laboratorio
Las formas clínicas de la hipersensibilidad de tipo 1 son variadas: rinitis alérgica, conjuntivitis, asma bronquial, urticaria, angioedema, alergia alimentaria y medicamentosa, y anafilaxia sistémica. La velocidad de desarrollo va desde segundos hasta decenas de minutos tras el contacto repetido.
En el hemograma de estos pacientes a menudo se detecta eosinofilia, y con menor frecuencia un aumento de basófilos. Esto se explica por la acción activadora de Th2 y de los mediadores de los mastocitos (principalmente IL-5) sobre la línea eosinofílica. El aumento de los niveles de IgE total y específica en suero también sirve como confirmación analítica de la reacción.
Puntos clave
- Hipersensibilidad de tipo 1: reacción anafiláctica mediada por IgE frente a un alérgeno.
- El contacto primario conduce a la sensibilización: diferenciación de Th2 y fijación de IgE en los FcεRI de los mastocitos.
- Citocinas clave de inducción: IL-33 e IL-25 para Th2; IL-4 para el cambio de clase de los linfocitos B a IgE.
- El contacto repetido provoca el entrecruzamiento de IgE y la desgranulación de los mastocitos.
- Principales mediadores: histamina, leucotrienos, prostaglandinas, proteasas, citocinas (IL-4, IL-5, IL-13, TNF-α).
- La histamina, a través de los receptores H1, provoca broncoespasmo, vasodilatación y aumento de la permeabilidad vascular.
- La reacción se desarrolla a través de tres fases: inmunológica, patoquímica y fisiopatológica.
- Marcadores de laboratorio: eosinofilia y aumento de IgE en sangre.