Definición y plan general de estructura
El esófago es un órgano tubular que conecta la faringe con el estómago. Su pared presenta la estructura típica del tubo digestivo y está formada por tres túnicas: la mucosa (con la tela submucosa), la muscular y la adventicia (en determinados tramos, serosa). La túnica adventicia presenta una serie de características topográficas asociadas a la posición del esófago en las cavidades torácica y abdominal.
Desarrollo embrionario
El esbozo del esófago comienza en la 3.ª-4.ª semana del desarrollo embrionario. El esófago y la tráquea se forman a partir de un primordio común del intestino anterior: en la pared del tubo esofágico aparece el divertículo respiratorio (evaginación) y, aproximadamente hacia la 5.ª semana, se forma un tabique separador entre el esófago y la tráquea.
El epitelio esofágico se desarrolla como derivado de la placa precordal y tiene origen ectodérmico (a partir de la membrana orofaríngea). Pasa por varias etapas sucesivas:
- epitelio cilíndrico simple;
- epitelio pseudoestratificado ciliado;
- el definitivo: epitelio plano estratificado no queratinizado, característico del adulto.
En la edad avanzada es posible una queratinización parcial del epitelio de la mucosa esofágica.
Malformaciones congénitas
Entre la 8.ª y la 10.ª semana el esófago se alarga y se estenosa temporalmente, y hacia la 12.ª semana debe completarse la fase de recanalización. La alteración de estos procesos provoca el desarrollo de malformaciones, en particular la atresia esofágica, que con frecuencia se asocia a fístulas traqueoesofágicas. Las variantes posibles son: la ausencia completa de recanalización, la formación de una fístula permeable entre el esófago y el árbol traqueobronquial, o la conexión aislada del segmento superior o inferior del esófago con la tráquea. El conocimiento de la embriología esofágica es indispensable para comprender la patología en los cursos de enfermedades infantiles y cirugía quirúrgica.
Túnica mucosa y tela submucosa
La túnica mucosa consta de tres láminas:
- La lámina epitelial: epitelio plano estratificado no queratinizado.
- La lámina propia: tejido conectivo laxo que contiene glándulas cardiacas del esófago, cuya secreción protege la mucosa frente al ácido clorhídrico en el reflujo. En ella también se localizan células endocrinas: células EC, que secretan serotonina y melatonina (regulación de la secreción glandular según los ritmos circadianos), y células ECL, que liberan histamina, la cual estimula la producción de ácido clorhídrico por las células parietales del estómago.
- La lámina muscular de la mucosa: haces de células musculares lisas que aseguran los movimientos locales de la mucosa.
En la tela submucosa se encuentran las glándulas propias del esófago, que son tubuloalveolares ramificadas complejas. Su secreción mucosa facilita el avance del bolo alimenticio. La tela submucosa también forma los característicos pliegues longitudinales del relieve de la mucosa.
Túnicas muscular y externa
La túnica muscular está formada por dos capas: una circular interna y otra longitudinal externa. En el ser humano, el tercio superior contiene tejido muscular estriado esquelético, el tercio medio es mixto y el tercio inferior es liso. En las preparaciones histológicas docentes suele emplearse el esófago de perro, en el cual la disposición de las capas es inversa (en la parte interna la longitudinal, en la externa la circular), lo cual es importante tener en cuenta para la diferenciación. La capa circular participa en la formación de los esfínteres, entre ellos el cardias, que previene el reflujo del contenido gástrico.
La túnica externa varía según los niveles:
- tercios superior y medio: adventicia, formada por tejido conectivo laxo; el esófago está fijado en el mediastino;
- tercio inferior (porción abdominal): túnica serosa, revestida por mesotelio, lo que le otorga movilidad frente a los cambios de presión intraabdominal.
Unión esofagogástrica y significado clínico
En la zona de transición con el estómago cambia bruscamente el tipo de epitelio: el plano estratificado no queratinizado es reemplazado por el epitelio glandular cilíndrico simple del estómago. El conocimiento del patrón histológico normal de esta zona es necesario para comprender su patología.
Ante la insuficiencia del esfínter esofágico inferior (cardias), se produce el reflujo del contenido gástrico ácido hacia el esófago, lo que irrita el epitelio plano estratificado. Se desarrolla la enfermedad por reflujo gastroesofágico (ERGE). Con una evolución prolongada es posible la metaplasia del epitelio, es decir, la sustitución del epitelio esofágico por un epitelio glandular de tipo intestinal. Esta afección se denomina esófago de Barrett y se considera precancerosa.
Puntos clave
- El esófago tiene tres túnicas: la mucosa con la tela submucosa, la muscular y la adventicia/serosa.
- El esbozo del esófago y la tráquea se origina a partir de un primordio común entre la 3.ª y 5.ª semana de la embriogénesis.
- El epitelio del esófago adulto es plano estratificado no queratinizado, de origen ectodérmico.
- En la lámina propia se localizan las glándulas cardiacas y las células endocrinas EC y ECL.
- Las glándulas propias del esófago se ubican en la tela submucosa y segregan moco.
- Los tercios superior y medio están revestidos por adventicia; el tercio inferior (abdominal), por la túnica serosa.
- La capa muscular circular forma el esfínter cardias, que previene el reflujo.
- La metaplasia epitelial en la ERGE conduce al desarrollo del esófago de Barrett, un estado precanceroso.