Tratamiento quirúrgico de los quistes maxilares
El tratamiento quirúrgico es el único método para eliminar las lesiones quísticas. Se distinguen dos tipos principales de intervenciones: cistotomía y cistectomía.
La cistectomía es una intervención quirúrgica dirigida a la extirpación radical (completa) de la pared del quiste con el posterior cierre hermético de la herida. Para asegurar el drenaje, se deja un drenaje de caucho en la herida durante 24 horas. Con el tiempo, se produce la regeneración ósea repareadora en la cavidad ósea formada.
La indicación para la extirpación radical son los quistes odontógenos y no odontógenos de cualquier edad con un tamaño no mayor de 3 centímetros.
Ventajas del abordaje radical:
- Extirpación completa de toda la pared quística.
- Posibilidad de realizar un estudio patomorfológico completo de los tejidos extraídos.
Desventajas y riesgos:
- Alta agresividad quirúrgica de la intervención.
- Peligro de lesión del haz vasculo nervioso.
- Probabilidad de apertura accidental de la pared de la cavidad nasal o del seno maxilar.
Técnica quirúrgica (cistectomía)
Antes de la intervención se realiza obligatoriamente una preparación preoperatoria. Las raíces del diente causal (sujeto a resección) y de los dientes vecinos que se proyectan en la cavidad quística deben estar obturadas. Esto se realiza inmediatamente antes de la intervención para prevenir la exacerbación de la inflamación, tras lo cual se realiza una radiografía de control. Si el diente causal no se puede salvar, se extrae.
Curso de la intervención quirúrgica:
- Anestesia e incisión. La intervención se realiza bajo anestesia local con sedación previa. La incisión (arqueada, en ángulo o trapezoidal) se realiza en la superficie vestibular del proceso alveolar. La línea de incisión debe situarse a 0,5 cm más allá de los límites óseos de la formación (por encima de los límites en el maxilar superior y por debajo en el maxilar inferior). La mucosa y el periostio se inciden hasta el hueso.
- Acceso a la patología. Se descola el colgajo mucoperióstico con un legra. El acceso a la cavidad ósea se forma mediante trepanación o la ampliación de una úsura (defecto) ya existente.
- Enucleación (despegamiento). La pared se separa cuidadosamente de las paredes óseas con un legra, comenzando por los bordes. Es importante no desgarrarla ni dejar fragmentos. En la zona de las raíces, los tejidos se raspan con una cucharilla quirúrgica, prestando especial atención al espacio situado detrás de los ápices radiculares.
- Tratamiento farmacológico. Para garantizar la asepsia, la cavidad se trata con una solución de yodo al 5%, y a continuación se lava inmediatamente con solución isotónica de $NaCl$ y solución de $H_2O_2$ al 3%.
- Cierre. El médico examina la cavidad, realiza la hemostasia definitiva y alisa los bordes óseos agudos con una fresa. Si es necesario, en esta misma fase se realiza la apicectomía del diente causal.
Tipos y morfología de las lesiones quísticas
Antes de la operación es necesario diferenciar el tipo de formación. Se encuentran tanto quistes solitarios (óseos) como fisurarios (no odontógenos).
Quiste óseo solitario Patología rara, localizada en la región lateral del cuerpo de la mandíbula. Transcurre de forma asintomática y se detecta de manera incidental. En la radiografía se observa como una cavidad bien delimitada con bordes esclerosados, sin relación con los dientes. Morfología: La cavidad carece de revestimiento epitelial, está llena de sangre y dividida por tabiques de tejido conjuntivo (que contienen trabéculas óseas, tejido osteoide, osteoclastos). Las paredes óseas están cubiertas por una cápsula fibrosa con células gigantes multinucleadas y hemosiderina. A veces la formación es difícil de diferenciar de un tumor de células gigantes.
Quistes maxilares no odontógenos (fisurarios) Surgen debido a una alteración en la embriogénesis facial y se localizan en el maxilar superior. A diferencia de las lesiones pseudotumorales, tienen revestimiento epitelial.
- Quiste del conducto nasopalatino (incisivo). El quiste fisurario más frecuente. Se desarrolla a partir de restos epiteliales entre los incisivos centrales superiores. Se manifiesta como una tumoración indolora con límites claros y fluctuación, provocando la reabsorción de la placa palatina. En la radiografía se observa una rarefacción ósea entre las raíces de los incisivos con el espacio periodontal conservado. Contiene un líquido amarillento con colesterol. Está revestido por epitelio plano estratificado (hacia la boca) y epitelio respiratorio ciliado (hacia la nariz).
- Quiste globulomaxilar. Se localiza entre las raíces del segundo incisivo y el canino superior (los dientes están intactos). En la radiografía tiene forma de "pera invertida", separa las raíces y el espacio periodontal está conservado. En su interior contiene un líquido amarillento opalescente. Requiere diagnóstico diferencial con el quiste radicular.
- Quiste nasolabial (nasoalveolar). Se proyecta en la zona de las raíces del segundo incisivo y del canino, provocando la prominencia de la cortical externa. Se palpa bajo la base del ala nasal como una formación móvil, redonda, indolora y no adherida a los tejidos circundantes. No es visible en la ortopantomografía, para su detección se requiere la introducción de contraste en la cavidad.
En resumen: respuestas a preguntas sobre el tema
¿En qué casos está indicada la realización de la cistotomía?
La realización de la cistotomía está indicada en el tratamiento de quistes de gran tamaño. Las indicaciones principales incluyen:
- Quistes maxilares grandes — que invaden el seno maxilar y se acompañan de la destrucción del suelo óseo de la cavidad nasal y de la placa palatina.
- Quistes mandibulares extensos — que provocan un adelgazamiento significativo de las paredes óseas y generan riesgo de fractura patológica.
- Dentición mixta — cuando el intento de enucleación completa de la pared puede lesionar los gérmenes de los dientes permanentes y alterar el desarrollo de una oclusión normal.
¿Cuál es la técnica quirúrgica para realizar la cistotomía?
La técnica quirúrgica de la cistotomía consiste en la extirpación de la pared externa del quiste comunicando la cavidad intraósea con el vestíbulo bucal. Fases de la intervención:
- Anestesia — anestesia local con sedación previa.
- Abordaje — incisión y despegamiento de un colgajo mucoperióstico semioval, cuya base está orientada hacia el fondo de saco.
- Trepanación ósea — extirpación de la pared externa anterior del maxilar en la proyección del quiste formando una ventana ósea.
- Tratamiento del quiste — escisión de la pared externa de la cápsula quística.
¿Qué tipos de quistes odontógenos de los maxilares existen?
Los quistes odontógenos de los maxilares incluyen:
- Quiste radicular, incluidos el apical, lateral y residual.
- Quiste folicular (dentígero).
- Quiste paradentarios.
- Queratocistoma odontógeno (quiste primordial).
- Quiste de erupción.
- Quiste periodontal lateral.
- Quiste gingival en niños y adultos.
- Quiste odontógeno glandular (quiste sialo-odontógeno).
¿En qué se diferencia fundamentalmente la cistotomía de la cistectomía?
La diferencia fundamental radica en el volumen de tejido extirpado y en el método de manejo de la herida posoperatoria.
| Característica | Cistotomía | Cistectomía |
|---|---|---|
| Naturaleza de la intervención | Extirpación de la pared externa del quiste | Enucleación completa de la cápsula del quiste |
| Manejo de la herida | Comunicación de la cavidad con el vestíbulo bucal | Sutura primaria de la herida |
| Radicalidad | Intervención no radical | Extirpación radical de toda la membrana |
| Indicaciones | Quistes de gran tamaño | Quistes cuyo tamaño no supera los 3 cm |
Para diferenciar los quistes no odontogénicos (fisurarios) de los óseos, recuerde la regla principal: los no odontogénicos siempre tienen un revestimiento epitelial, mientras que el quiste óseo solitario carece de él.
Preguntas de clases y exámenes
¿Cuándo se debe obturar el diente al planificar la cirugía?
La obturación de los conductos radiculares del diente causal y de los dientes adyacentes cuyas raíces penetran en la cavidad se realiza inmediatamente antes de la intervención quirúrgica para no provocar una reagudización.
¿Cómo diferenciar un quiste fisurario de uno radicular en la radiografía?
En los quistes fisurarios (por ejemplo, del conducto incisivo o globulomaxilar), el espacio periodontal de los dientes adyacentes íntegros se conserva, mientras que en los quistes radiculares no se visualiza.
¿Por qué el quiste nasolabial no es visible en una radiografía convencional?
Debido a las características de su localización (tejidos blandos bajo la base del ala nasal), no se visualiza en la radiografía panorámica. Para detectarla, es necesario introducir un medio de contraste en la cavidad.
Qué más repasar sobre el tema
- Características de la regeneración reparativa del tejido óseo tras el legrado radical de la membrana.
- Diagnóstico diferencial morfológico del quiste óseo solitario y el tumor de células gigantes.
- Patogenia de la alteración de la embriogénesis facial durante la formación de quistes fisurarios.
- Características de la estructura histológica de la membrana del conducto incisivo (transición de epitelio plano estratificado a epitelio ciliado).
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