Característica general de la retina
La retina es la capa interna fotosensible del ojo. Se divide en dos partes, separadas por la ora serrata (ora serrata): la porción óptica, que reviste las superficies posterior y laterales del globo ocular, y la porción ciega, que cubre el cuerpo ciliar y la superficie posterior del iris.
En la superficie posterior de la retina se distinguen dos zonas funcionalmente significativas:
- Punto ciego: el lugar de salida del nervio óptico (disco óptico), donde convergen los axones de las células ganglionares.
- Fóvea o mancha amarilla (mácula): zona de mayor concentración de conos, el área de agudeza visual máxima.
El conocimiento de la estructura de la retina es necesario no solo para los oftálmologos: la retina se considera un «sistema nervioso proyectado en la periferia». Su estado permite evaluar diversas patologías sistémicas y neurológicas; por ejemplo, el edema de papila es uno de los signos tempranos de edema cerebral.
Principio del órgano invertido
La retina pertenece a los órganos invertidos: los fotorreceptores están alejados de la fuente de luz y orientados hacia el epitelio pigmentario. El flujo luminoso atraviesa primero todas las capas internas de la retina y solo después llega a los segmentos externos de los bastones y conos. Esta característica determina el orden de disposición de las capas y la lógica de transmisión de la señal: receptor → célula bipolar → célula ganglionar → nervio óptico.
Composición celular de la retina
La retina incluye seis tipos principales de células de origen neural y el epitelio pigmentario:
- Células neurosensoriales (fotorreceptoras): neuronas bipolares alargadas con segmentos externo e interno conectados por un cilio. Se dividen en bastones (visión escotópica) y conos (visión en color, alta resolución).
- Células bipolares (asociativas): conectan mediante dendritas los axones de los fotorreceptores con las células ganglionares. Implementan el principio de convergencia; por ejemplo, varios bastones convergen en una sola célula bipolar, lo que reduce el diámetro del nervio óptico.
- Células ganglionares: recogen las señales de las neuronas bipolares; sus axones forman el nervio óptico (n. opticus).
- Células horizontales y amacrinas: neuronas moduladoras de diferentes niveles que proporcionan inhibición lateral y contraste de la imagen.
- Neuroglía: representada por astrocitos (forman la barrera hematorretiniana) y células de Müller, células grandes con prolongaciones que atraviesan todo el espesor de la retina y forman dos membranas gliales limitantes.
- Epitelio pigmentario: la capa más externa, contiene melanosomas con gránulos de melanina en el cuerpo y en las prolongaciones, en las cuales están sumergidos los segmentos externos de los bastones y conos.
Función del epitelio pigmentario
Las células pigmentarias regulan la percepción de la luz mediante el desplazamiento de los gránulos de melanina:
- Con luz brillante, los gránulos se desplazan hacia las prolongaciones, más cerca de los fotorreceptores, absorbiendo el exceso de luz. La sensibilidad disminuye y la resolución aumenta.
- En la oscuridad, los gránulos regresan al cuerpo celular. La sensibilidad aumenta y la resolución disminuye; esto explica la adaptación gradual a la oscuridad y la falta de nitidez en los contornos de los objetos.
Diez capas de la retina
Los conceptos de «externo» e «interno» en la retina se definen en relación con el centro del globo ocular: externo indica hacia la coroides, e interno hacia el cuerpo vítreo. Las capas se disponen en el siguiente orden (de externa a interna):
- Capa pigmentaria: prolongaciones de las células pigmentarias.
- Capa de bastones y conos: segmentos externos e internos de los fotorreceptores.
- Membrana glial limitante externa: formada por las células de Müller.
- Capa nuclear externa: núcleos de las células neurosensoriales.
- Capa plexiforme externa: prolongaciones de los fotorreceptores y células bipolares (sinapsis).
- Capa nuclear interna: núcleos de las células bipolares, horizontales, amacrinas y de Müller.
- Capa plexiforme interna: prolongaciones de las células bipolares y ganglionares.
- Capa ganglionar: cuerpos de las células ganglionares.
- Capa de fibras nerviosas: axones de las células ganglionares que forman el nervio óptico.
- Membrana glial limitante interna: separa la retina del cuerpo vítreo.
Lógica de memorización: después de la capa pigmentaria y de la capa de fotorreceptores, las membranas de las células de Müller delimitan la zona de alternancia de capas nucleares y plexiformes, correspondientes a tres neuronas sucesivas de la vía visual: el fotorreceptor, la célula bipolar y la célula ganglionar.
Puntos clave
- La retina está dividida por la ora serrata en una porción óptica y una porción ciega; las zonas clave son el disco del nervio óptico y la mácula.
- La retina es un órgano invertido: la luz atraviesa todas las capas hasta llegar a los fotorreceptores.
- Incluye células fotorreceptoras, bipolares, ganglionares, horizontales y amacrinas, neuroglía y epitelio pigmentario.
- Las células de Müller forman las membranas gliales limitantes externa e interna.
- El epitelio pigmentario regula la fotosensibilidad mediante el desplazamiento de gránulos de melanina.
- El principio de convergencia reduce el número de fibras del nervio óptico en comparación con el número de fotorreceptores.
- Las 10 capas de la retina representan una alternancia regular de capas nucleares y plexiformes, que reflejan tres neuronas de la vía visual.
- El estado de la retina tiene importancia diagnóstica también en neurología (por ejemplo, el edema de papila).