Importancia clínica del ácido fólico durante el embarazo
De acuerdo con las guías clínicas vigentes, a la paciente gestante se le indica la administración de ácido fólico durante las primeras 12 semanas de gestación. El nivel de certeza de la recomendación es 1a, es decir, el más alto. Dicha prescripción se debe al papel crítico de la vitamina en la división celular del embrión y en la prevención de los defectos del tubo neural.
La deficiencia de la vitamina durante el periodo de organogénesis activa conduce al retraso del crecimiento fetal y a la alteración en la formación de tejidos compuestos por células de división rápida. Precisamente por esto, la cuestión sobre las bases bioquímicas de la prescripción de folato se incluye en los coloquios y exámenes parciales de bioquímica.
Estructura y fuentes de la vitamina B9
El ácido fólico (vitamina B9) ingresa al organismo con los alimentos: carne, hígado, riñones, levaduras y verduras de hoja verde. Parte de la vitamina es sintetizada por la microflora intestinal, sin embargo, esta cantidad por lo general es insuficiente para cubrir las necesidades fisiológicas, especialmente durante el embarazo.
En la estructura química del ácido fólico se distinguen tres componentes obligatorios:
- anillo de pteridina, la parte heterocíclica de la molécula;
- ácido para-aminobenzoico (PABA), el fragmento central;
- residuo de ácido glutámico.
El reconocimiento de estos fragmentos en la fórmula general es requerido en las preguntas de examen de química bioorgánica y metabolismo de aminoácidos.
Forma coenzimática y transferencia de fragmentos de un solo carbono
Al igual que otras vitaminas, la B9 se convierte en el hígado en su forma coenzimática activa: el ácido tetrahidrofólico (ATFH, folato-H₄). La conversión consiste en la adición de cuatro átomos de hidrógeno a la porción de pteridina de la molécula.
La principal función bioquímica del ATFH es la transferencia de fragmentos de un solo carbono. Dos átomos de nitrógeno en su estructura son capaces de unirse a los grupos −CH₃, −CH₂−, −CHO y similares. Dependiendo del fragmento unido, se forman derivados: metil-ATFH, metileno-ATFH, formil-ATFH y otros.
Además de la transferencia de fragmentos C₁, el ATFH participa en:
- la síntesis de bases púricas y pirimidínicas;
- la síntesis de los aminoácidos glicina y serina;
- la regeneración de metionina (a través del metil-ATFH).
Relación de la deficiencia de folato con la anemia megaloblástica
La patogenia bioquímica de las consecuencias de la hipovitaminosis B9 se estructura en una cadena lógica: sin ATFH es imposible la síntesis de purinas y pirimidinas → no se sintetizan los nucleótidos → se altera la síntesis de ADN y ARN → sufren las células de división rápida.
Las manifestaciones clínicas reflejan precisamente esta alteración de la proliferación:
- anemia megaloblástica (macrocítica): los eritrocitos no son capaces de dividirse plenamente, por lo que su número disminuye y su tamaño aumenta de manera compensatoria para preservar la función de transporte de gases;
- la afectación de las membranas mucosas y la alteración de la cicatrización de heridas como consecuencia de la inhibición de la división epitelial;
- el retraso del crecimiento fetal y el riesgo de anomalías del desarrollo, lo que determina la necesidad de prescribir la vitamina en el primer trimestre.
Sulfonamidas como análogos estructurales del PABA
Los fármacos sulfonamídicos se utilizan para el tratamiento de infecciones bacterianas. Su fórmula general es estructuralmente cercana al ácido para-aminobenzoico, el fragmento central del ácido fólico. Dicha similitud permite que las sulfonamidas actúen como inhibidores competitivos de las enzimas de la síntesis bacteriana de folato.
El mecanismo de selectividad de la acción se explica por la diferencia en el metabolismo:
- Las bacterias sintetizan el ácido fólico por sí mismas a partir de pteridina, PABA y glutamato mediante sus propias enzimas. La sulfonamida se incorpora en el centro activo de la enzima en lugar del PABA, bloqueando el ensamblaje de la molécula. Sin folato, la bacteria es incapaz de sintetizar ADN y muere.
- El ser humano obtiene el ácido fólico ya formado con los alimentos y no posee las enzimas que lo ensamblan a partir de sus componentes individuales. Por lo tanto, las sulfonamidas no ejercen un efecto citostático sobre las células humanas.
Este ejemplo ilustra el principio general de la farmacología: la toxicidad selectiva del fármaco se basa en la diferencia de las vías bioquímicas en el patógeno y el hospedador.
Puntos clave
- El ácido fólico (vitamina B9) se prescribe en las primeras 12 semanas de embarazo con un nivel de evidencia 1a.
- La molécula consta de pteridina, ácido para-aminobenzoico y glutamato.
- La forma activa es el ácido tetrahidrofólico (ATFH, folato-H₄).
- El ATFH transporta fragmentos de un solo carbono y asegura la síntesis de purinas y pirimidinas.
- La deficiencia de folato altera la síntesis de ADN y ARN, afectando a las células de división rápida.
- Clínicamente esto se manifiesta con anemia megaloblástica, afectación de las mucosas y retraso en el desarrollo fetal.
- Las sulfonamidas son análogos estructurales del PABA e inhibidores competitivos de la síntesis bacteriana de folato.
- La selectividad de las sulfonamidas se debe a que el ser humano obtiene el ácido fólico de los alimentos y no lo sintetiza.