El retraso mental (oligofrenia) es un grupo de afecciones caracterizadas por un subdesarrollo psíquico congénito o adquirido de forma temprana (antes de los 3 años), con predominio del defecto intelectual. En este capítulo analizamos una patología que no es progresiva, pero que requiere una adecuada adaptación médica y social.
La sección se estructura en torno a tres temas clave. Primero, clasificaremos la profundidad del defecto: analizaremos los grados de retraso mental (desde el leve hasta el profundo) y su correlación con el nivel de CI. A continuación, examinaremos las principales formas clínicas de oligofrenia causadas por anomalías genéticas, infecciones intrauterinas o traumatismos obstétricos. Por último, abordaremos el tratamiento del retraso mental, donde el enfoque principal no se centra en los fármacos, sino en la pedagogía correctiva y la farmacoterapia sintomática.
En los seminarios y exámenes, el tema más exigente es el diagnóstico diferencial: debéis comprender con claridad cómo distinguir la oligofrenia de la demencia adquirida o del retraso psicomotor transitorio (RPM). Asimismo, estad preparados para nombrar los criterios diagnósticos de la CIE para cada grado de gravedad; es una base indispensable para aprobar.