Lista de abreviaturas
aGn-RH – agonistas de la hormona liberadora de gonadotropina (según la ATC – análogos de la hormona liberadora de gonadotropina);
AUM – sangrado uterino anormal;
DIU-LNG – sistema de liberación intrauterina de levonorgestrel;
TRV – técnicas de reproducción asistida;
ACO – anticonceptivos orales combinados (según la ATC – progestágenos y estrógenos, combinaciones fijas);
MHT – terapia hormonal menopáusica;
MPA – medroxiprogesterona**;
DMO – densidad mineral ósea;
RMN – resonancia magnética nuclear;
AINE – medicamentos antiinflamatorios no esteroideos y antirreumáticos;
ECA – ensayos clínicos aleatorizados;
Ecografía – exploración ecográfica;
TDC – dolor pélvico crónico.
Términos y definiciones
Endometriosis: proceso patológico caracterizado por la presencia de tejido con propiedades morfológicas y funcionales similares al endometrio fuera de la cavidad uterina [1], [2].
1. Información breve sobre la enfermedad o afección
1.1 Definición de la enfermedad o afección
Endometriosis: proceso patológico caracterizado por la presencia de tejido con propiedades morfológicas y funcionales similares al endometrio fuera de la cavidad uterina [1], [3].
1.2 Etiología y patogenia de la enfermedad o afección (grupo de enfermedades o afecciones)
La endometriosis se divide tradicionalmente en genital y extragenital; la genital, a su vez, en interna o adenomiosis (endometriosis del cuerpo uterino) y externa (endometriosis del cuello uterino, vagina, periné, región retrocervical, ovarios, trompas de Falopio, peritoneo, fondo de saco rectouterino, etc.).
La endometriosis es una enfermedad multifactorial y, a pesar de su largo estudio, la etiología de este proceso patológico aún no está clara [4]. Se han propuesto numerosas teorías sobre la patogenia de la endometriosis: la teoría de la implantación (teoría de la menstruación retrógrada de J. A. Sampson, 1921), la metaplásica, la embrionaria, la disgormonal y la teoría de la alteración del equilibrio inmunitario, entre otras. Junto con la hiperestrogenemia, la resistencia a la progesterona, los cambios inflamatorios y la inducción de la neoangiogénesis —que sustentan el crecimiento infiltrativo, la invasión de los tejidos circundantes con su posterior destrucción y la propagación de la enfermedad [5]—, en la última década se ha debatido el papel de las células madre [6], las mutaciones genéticas y los factores epigenéticos, entre los que se pueden incluir los factores ambientales, etc.
A pesar de su capacidad de crecimiento infiltrativo, su propensión a la recidiva y su tendencia a la invasión, la endometriosis se clasifica entre las enfermedades proliferativas benignas [1].
1.3 Epidemiología de la enfermedad o afección
Aproximadamente el 10% de las mujeres en todo el mundo padecen endometriosis, principalmente en edad reproductiva. Debido a que la endometriosis puede ser asintomática, su verdadera prevalencia es difícil de estimar. Teniendo en cuenta la multiplicidad de síntomas clínicos —dolor cíclico y crónico, infertilidad, sangrados uterinos anormales, alteración de la función de los órganos vecinos y otras molestias que reducen la calidad de vida, incluido el estado psicoemocional en mujeres predominantemente en edad reproductiva—, la endometriosis sigue siendo una de las enfermedades de mayor trascendencia social y demográfica, lo que requiere un enfoque multidisciplinario [7], [8], [9], [10].
1.4 Características de la codificación de la enfermedad o afección
Endometriosis (N80):
N80.0 – Endometriosis del útero;
N80.1 – Endometriosis de los ovarios;
N80.2 – Endometriosis de las trompas de Falopio;
N80.3 – Endometriosis del peritoneo pélvico;
N80.4 – Endometriosis del tabique rectovaginal y de la vagina;
N80.5 – Endometriosis del intestino;
N80.6 – Endometriosis de la cicatriz cutánea;
N80.8 – Otra endometriosis;
N80.9 – Endometriosis no especificada.
1.5 Clasificación de la enfermedad o afección
1.5.1 Clasificaciones clínicas de la endometriosis:
según el origen; [D. Redwine, 1987]
según la profundidad de la lesión; [D. Martin, 1989]
según la localización de la endometriosis extragenital. [J. Rock et al., 1989]
según las manifestaciones anatómicas [Huffman et al., 1951; Riva et al., 1962, Beecham et al., 1966; R. Kistner, 1977]
según la localización y el área de la lesión, y el proceso de adherencias concomitante [rASRM, 1996]
según las características morfofuncionales y la etiopatogenia [Wicks, Larson et al., 1949; Ph. Koninckx, 1994; M. Nisolle et al., 1997; I. Brosens et al., 2000];
según las características anatómicas y el volumen de intervención necesario, es decir, la clasificación clínica de la endometriosis [L. V. Adamyan et al., 1993; A. Acosta, 1973; Buttram et al., 1978].
C. Chapron (2003) propuso una clasificación de la endometriosis infiltrativa profunda con afectación de los órganos vecinos según las manifestaciones anatómicas y el volumen de intervención necesario.
1.5.2 Clasificación de la endometriosis interna:
estadio I – el proceso patológico está limitado a la submucosa del cuerpo uterino;
estadio II: el proceso patológico se extiende a las capas musculares;
estadio III: propagación del proceso patológico a todo el espesor de la capa muscular del útero hasta su cubierta serosa;
estadio IV: afectación, además del útero, del peritoneo parietal de la pelvis menor y de los órganos vecinos [11].
La adenomiosis puede ser difusa, focal o nodular y quística. Su diferencia característica con el leiomioma uterino es la ausencia de cápsula y de límites netos.
1.5.3 Clasificación de los quistes ováricos endometriósicos:
estadio I: pequeñas formaciones endometrioides puntiformes en la superficie de los ovarios y en el peritoneo del fondo de saco de Douglas, sin formación de cavidades quísticas;
estadio II: quiste endometrioide de un ovario de un tamaño no mayor de 5–6 cm con pequeñas inclusiones endometrioides en el peritoneo de la pelvis menor. Proceso adherencial leve en la región de los anejos uterinos sin afectación intestinal;
estadio III: quistes endometrioides en ambos ovarios (el diámetro del quiste de un ovario es mayor de 5–6 cm y el endometrioma del otro es pequeño). Heterotopias endometrioides de pequeño tamaño en el peritoneo parietal de la pelvis menor. Proceso adherencial marcado en la región de los anejos uterinos con afectación parcial del intestino;
estadio IV: quistes endometrioides bilaterales de gran tamaño en los ovarios (más de 6 cm) con extensión del proceso patológico a los órganos vecinos (vejiga urinaria, recto y colon sigmoide). Proceso adherencial generalizado [5].
1.5.4 Clasificación de la endometriosis de localización retrocervical:
Para la localización del endometriosis rectocervical, está universalmente aceptada una clasificación clínica que determina el volumen de la intervención y la estrategia terapéutica [1].
estadio I: los focos endometrioides se localizan dentro del tejido celuloso rectovaginal;
estadio II: proliferación de tejido endometrioide en el cuello uterino y en la pared vaginal con formación de pequeños quistes, así como en la cubierta serosa de la porción rectosigmoidea y del recto;
estadio III: extensión del proceso patológico a los ligamentos uterosacros, y a las cubiertas serosa y muscular del recto;
estadio IV: afectación de la mucosa rectal por el proceso patológico, extendiéndose al peritoneo del fondo de saco de Douglas con formación de un proceso adherencial en la región de los anejos uterinos, así como la propagación del proceso hacia el parametrio, comprometiendo las porciones distales del sistema urinario (uréteres y vejiga urinaria) [1], [5], [8], [12].
Una de las clasificaciones más utilizadas en la práctica mundial es la propuesta en 1979 por la Sociedad Americana de Fertilidad (desde 1995 Sociedad Americana de Medicina Reproductiva) y revisada en 1996, basada en el cálculo de la superficie total afectada en puntos:
Estadio I - endometriosis mínima (1-5 puntos);
Estadio II - endometriosis leve (6-15 puntos);
Estadio III - endometriosis moderada (16-40 puntos);
Estadio IV- endometriosis grave (más de 40 puntos).
Sin embargo, esta clasificación no contempla la presencia ni la extensión de las formas infiltrativas.
La clasificación Enzian (de 2021) se basa en la descripción de la localización de los focos endometrioides, la profundidad de su invasión en los órganos y tejidos pélvicos, así como la presencia de infiltración en órganos adyacentes y la alteración de sus funciones. Esta clasificación garantiza la continuidad entre la evaluación diagnóstica por imagen preoperatoria y la valoración quirúrgica de la gravedad de la endometriosis [13].
La clasificación de la endometriosis de la AAGL de 2021 permite identificar los hallazgos intraoperatorios objetivos y utilizarla para evaluar la complejidad de la intervención quirúrgica [14].
1.6 Cuadro clínico de la enfermedad o estado
Las manifestaciones clínicas más significativas de la endometriosis son el dolor pélvico (dismenorrea, dispareunia, disquecia y dolor pélvico crónico [DPC]) [15], [16], la infertilidad, las alteraciones del ciclo menstrual, el sangrado uterino anormal, así como la presencia de formaciones tumorales (quistes endometrioides) en la pelvis menor.
Se debe sospechar endometriosis ante la presencia de los siguientes síntomas, incluyendo a mujeres jóvenes menores de 17 años [17]:
Dolor pélvico crónico [18], [19];
Dismenorrea que afecta negativamente la calidad de vida y la actividad cotidiana;
Dolor que aparece durante y/o después de las relaciones sexuales: dispareunia;
Síntomas gastrointestinales asociados con la menstruación: dolor intestinal, estreñimiento o diarrea, tenesmo;
Síntomas urinarios asociados con la menstruación, por ejemplo, dolor al orinar, presencia de sangre en la orina;
Infertilidad combinada con 1 o más síntomas.
Se puede sospechar endometriosis ante la presencia de los siguientes factores [20]:
Sangrado menstrual abundante, sangrado poscoital;
Dismenorrea y/o dispareunia cuyos síntomas no desaparecen o se alivian levemente con el uso de anticonceptivos orales combinados (AOC) (según la clasificación ATC: progestágenos y estrógenos, combinaciones fijas) y fármacos antiinflamatorios no esteroideos y antirreumáticos (AINE);
Dismenorrea y/o dispareunia que puede ser causa de ausentismo escolar o laboral;
Consultas reiteradas en el servicio de urgencias por dismenorrea;
Antecedentes de endometriosis en la madre o hermana de la paciente;
Subfertilidad con ovulación regular, permeabilidad de las trompas de falopio y espermograma normal de la pareja;
Diarrea, estreñimiento, náuseas, dolor durante la defecación, espasmos intestinales, distensión abdominal y saciedad precoz;
Presencia de escaso manchado hemático premenstrual y posmenstrual durante ≥ 2 días [21];
Presencia de alergia al polen de las gramíneas, rinitis alérgica y mayor sensibilidad a los alimentos (riesgo relativo [RR]: 4,28; IC del 95%: 2,93-6,27) en comparación con mujeres sin endometriosis [22];
Depresión, ansiedad, síndrome de fatiga crónica: la endometriosis fue significativamente más frecuente (razón de momios ajustada: 3,67; IC del 95%: 1,53-8,84) [23];
Presencia de migraña: la frecuencia de migraña entre las pacientes con endometriosis en el periodo perimenstrual es del 30,1-47,2%, mientras que entre las mujeres sanas es del 15% (p < 0,001) [24];
Micciones frecuentes e imperativas con o sin dolor: las pacientes con endometriosis sufren significativamente más a menudo de cistitis intersticial (RR: 10,6; IC del 95%: 1,9–56,5) [25].
Localización extrapélvica de la endometriosis [26]: pulmones, ojo, diafragma, pericardio, terminaciones y plexos nerviosos, cicatrices postoperatorias, etc. Las lesiones de estas estructuras se acompañan de los siguientes síntomas: neumotórax espontáneo, disnea, dolor torácico, hemolacrimia («lágrimas de sangre») [27], etc. Los síntomas de la endometriosis extrapélvica tienen un carácter cíclico, se intensifican durante los días de la menstruación y responden al tratamiento con fármacos eficaces contra la endometriosis que suprimen su actividad.
2. Diagnóstico, indicaciones médicas y contraindicaciones para el uso de métodos diagnóstico
El diagnóstico se establece sobre la base de las quejas y la anamnesis de las pacientes, la exploración física, así como los datos de los métodos de examen instrumental (ecografía pélvica, resonancia magnética pélvica, laparoscopia diagnóstica).
2.1 Anamnesis y síntomas
Véase la sección «Cuadro clínico».
2.2 Exploración física
Se recomienda realizar una inspección visual de los genitales externos, la exploración del cuello uterino con especéulos, la exploración bimanual vaginal y rectoabdominal (a todas las pacientes con sospecha de endometriosis) [28].
NPR CNNE 5Nivel de certeza de las recomendaciones C (nivel de evidencia científica: 5).
Comentarios: La exploración ginecológica no siempre es informativa. Se pueden detectar los siguientes cambios [20], [29]:
desplazamiento lateral del cuello uterino;
útero fijo y marcadamente desplazado;
masas tumorales anejiales;
presencia de nódulos en la región uterosacra, engrosamiento, tensión y/o formaciones en el ligamento uterosacro;
acortamiento y tensión de los fondos de saco vaginales;
estenosis cervical acentuada;
presencia de una formación multinodular en la región rectovaginal;
dolor y limitación de la movilidad de la mucosa intestinal (durante la exploración rectoabdominal).
Durante la exploración ginecológica, es necesario señalar la hiperalgesia local (puntos gatillo miofasciales) y generalizada, así como la hipersensibilidad al dolor (alodinia) como signos de sensibilización central.
2.3 Pruebas de laboratorio
No se ha desarrollado un diagnóstico de laboratorio específico para la endometriosis [30].
No se recomienda la determinación del nivel del antígeno tumoral CA 125 en sangre para el diagnóstico de la endometriosis [17], [28], [3], [31].
NPR CNNE 3Nivel de certeza de las recomendaciones C (nivel de evidencia científica: 3).
Comentario: Un nivel elevado de CA-125 puede estar asociado con la endometriosis [28]. Sin embargo, la endometriosis puede estar presente a pesar de un nivel normal de CA-125 (menos de 35 UI/ml) [32].
2.4 Pruebas instrumentales
Se recomienda la realización de una ecografía de órganos pélvicos (compleja) (Eco) con transductor transvaginal (si está disponible) en pacientes con sospecha de endometriosis como diagnóstico instrumental inicial de la enfermedad [32], [33], [34], [35], [36], [37], [38], [39], [26].
NGR BNCE 1Nivel de gravedad de las recomendaciones B (nivel de certeza de la evidencia – 1).
Comentarios: La ecografía es necesaria para diagnosticar la sospecha de endometriosis [9], incluso si la exploración ginecológica no reveló patología, para el diagnóstico de endometriomas y endometriosis infiltrativa profunda con afectación del intestino, la vejiga o el uréter.
Si la realización de la ecografía del útero y los anejos por vía transvaginal resulta difícil, es posible realizar una ecografía del útero y los anejos por vía transabdominal y/o una ecografía del útero y los anejos por vía transrectal [32].
La sensibilidad de la ecografía transvaginal del útero y los anejos en el diagnóstico de la endometriosis es, en promedio, del 91%; para las formas infiltrativas profundas, del 79%, y cumple con los criterios en casos de afectación de los ligamentos úterosacros, el tabique rectovaginal, la pared vaginal, el fondo de saco de Douglas y la región rectosigmoidea del intestino. La ecografía transrectal del útero y los anejos es la más informativa para el diagnóstico de la endometriosis rectosigmoidea.
No se recomienda el uso de la resonancia magnética (RM) pélvica para el diagnóstico rutinario de la endometriosis [32].
NPR CNNE 5Nivel de certeza de las recomendaciones C (nivel de evidencia científica: 5).
Comentarios: Se debe considerar la realización de una RM pélvica para evaluar el grado de endometriosis infiltrativa profunda con afectación del intestino, la vejiga o el uréter [32], [40], [41]. Se debe realizar una RM (si es posible) en caso de enfermedades concomitantes como la adenomiosis (forma nodular o quística) en pacientes en edad reproductiva para elegir el acceso y el volumen de la cirugía reconstructiva y plástica. Es aconsejable garantizar que la interpretación de la RM pélvica sea realizada por un especialista en imagen ginecológica [32].
La resonancia magnética (RM), con una sensibilidad del 95%, cumple con los criterios para la endometriosis vaginal y rectosigmoidea [42].
Se recomienda la realización de una laparoscopia para ampliar las posibilidades de búsqueda diagnóstica ante la presencia de síntomas de la enfermedad y en casos de ausencia de patología según los datos de la exploración, la ecografía o la RM [17], [32].
NPR CNNE 5Nivel de certeza de las recomendaciones C (nivel de evidencia científica: 5).
Comentarios: La laparoscopia es el «patrón de oro» para el diagnóstico de la endometriosis [17], [32], [43].
Se recomienda la realización de histeroscopia en pacientes con endometriosis con el fin de descartar patología intrauterina en caso de sangrado uterino anormal (SUA), infertilidad asociada a endometriosis en ausencia de efecto del tratamiento en curso [17], [44].
NGR CNCE 5Nivel de gravedad de las recomendaciones C (nivel de certeza de la evidencia – 5).
Comentarios: En casos de infertilidad en pacientes con endometriosis y 2 o más intentos fallidos de FIV en la anamnesis, la histeroscopia es un método para descartar sinequias intrauterinas, endometritis, malformaciones genitales con la extirpación simultánea de estas afecciones o la corrección de la malformación uterina, así como para evaluar la permeabilidad de las trompas de Falopio [17].
Se recomienda la laparoscopia para verificar el diagnóstico de endometriosis, determinar el grado de propagación, las formas clínicas, detectar la endometriosis infiltrativa, los endometriomas y las enfermedades concomitantes [32].
NPR CNNE 5Nivel de certeza de las recomendaciones C (nivel de evidencia científica: 5).
Comentarios: Se debe ofrecer la laparoscopia ante la sospecha de endometriosis en las siguientes situaciones [17]: cuando la prioridad para la paciente es lograr un embarazo; presencia de síndrome doloroso y ausencia de efecto del tratamiento conservador.
Se recomienda realizar un estudio anatomopatológico del material de biopsia (quirúrgico) del útero para confirmar la endometriosis [32].
NGR CNCE 5Nivel de gravedad de las recomendaciones C (nivel de certeza de la evidencia – 5).
Comentarios: Un resultado morfológico positivo confirma el diagnóstico de endometriosis; un resultado negativo no excluye su presencia [32].
En todos los casos de endometriosis ovárica y endometriosis infiltrativa profunda, es necesaria una biopsia ovárica para descartar malignidad [32].
Se recomienda realizar una evaluación visual del estado de los uréteres, la vejiga urinaria y el intestino si se sospecha su afectación en el proceso infiltrativo; durante la preparación preoperatoria, realizar un examen especial para determinar el volumen de la cirugía [32].
NGR CNCE 5Nivel de gravedad de las recomendaciones C (nivel de certeza de la evidencia – 5).
Se recomienda utilizar una técnica estandarizada y la evaluación del índice de fertilidad por endometriosis (Endometriosis Fertility Index - EFI), teniendo en cuenta los datos de la anamnesis y de la intervención quirúrgica, al realizar una laparoscopia en pacientes adultas con infertilidad asociada a endometriosis [45].
NPR CNNE 5Nivel de certeza de las recomendaciones C (nivel de evidencia científica: 5).
Comentarios: La evaluación de la disminución de la función reproductiva (LF - least function) al finalizar la cirugía en pacientes con endometriosis y el índice de fertilidad por endometriosis (Endometriosis Fertility Index - EFI) se presentan en las tablas (anexo G2) [45], [46].
2.5 Otras pruebas
Se recomienda el uso de la escala visual analógica (anexo G1), que representa una graduación del dolor de 0 (sin dolor) a 10 (dolor máximo) en puntos, en pacientes con sospecha de endometriosis y dolor pélvico crónico (DPC) para caracterizar la intensidad del síndrome doloroso y su impacto en la calidad de vida [47].
NGR BNCE 3Nivel de gravedad de las recomendaciones B (nivel de certeza de la evidencia – 3).
3. Tratamiento, incluyendo terapias farmacológicas y no farmacológicas, dietoterapia y analgesia
3.1 Tratamiento médico
Se recomienda el uso de antiinflamatorios no esteroideos y fármacos antirreumáticos en pacientes con endometriosis para el alivio del síndrome doloroso [3], [17], [48].
NGR CNCE 5Nivel de gravedad de las recomendaciones C (nivel de certeza de la evidencia – 5).
Comentarios: Los antiinflamatorios no esteroideos y los fármacos antirreumáticos se pueden prescribir a corto plazo, hasta 3 meses, en ausencia de contraindicaciones, solos o en combinación con la terapia de primera línea. Si la reducción del síndrome doloroso es insuficiente, se debe prescribir otro tratamiento.
Se recomienda el uso de neuromoduladores (según la clasificación anatómica, terapéutica y química (ATC) de medicamentos: otros psicoestimulantes y nootrópicos) en pacientes con endometriosis en presencia de dolor neuropático como terapia farmacológica empírica (sin verificación quirúrgica del diagnóstico) en ausencia de formas quísticas de endometriosis y otros tumores y formaciones tumorales de los genitales [17], [32].
NPR CNNE 5Nivel de certeza de las recomendaciones C (nivel de evidencia científica: 5).
Se recomienda la monoterapia con progestágenos (según la ATC: progestágenos) en pacientes con endometriosis como terapia de primera línea [3], [22], [26], [49], [50], [51], [52], [53], [54], [55], [56].
NGR CNCE 5Nivel de gravedad de las recomendaciones C (nivel de certeza de la evidencia – 5).
Comentarios: Es posible realizar terapia con progestágenos en régimen continuo para asegurar la atrofia del epitelio glandular y la decidualización del componente estromal; es posible el uso de progestágenos en régimen cíclico en pacientes con endometriosis que planean un embarazo [57].
Se recomienda el uso de anticonceptivos hormonales orales combinados ((ACO) – según la ATC: progestágenos y estrógenos, combinaciones fijas) en pacientes con endometriosis para la anticoncepción, como terapia empírica y prevención de recidivas de la enfermedad después del tratamiento quirúrgico [32], [58], [59], [60].
NGR CNCE 5Nivel de gravedad de las recomendaciones C (nivel de certeza de la evidencia – 5).
Se recomienda la prescripción de agonistas de la hormona liberadora de gonadotropina (aGn-RH – según la ATC: análogos de la hormona liberadora de gonadotropina) a pacientes con formas avanzadas e infiltrativas de endometriosis con diagnóstico establecido o después del tratamiento quirúrgico [26], [52], [61], [62], [58], [63].
NPR CNNE 5Nivel de certeza de las recomendaciones C (nivel de evidencia científica: 5).
Comentarios: El uso de aGn-RH durante más de 6 meses requiere la prescripción de terapia de adición («add-back» therapy) [3].
Se recomienda el uso de levonorgestrel en forma de sistema terapéutico intrauterino ((SIU-LNG) – según la ATC: DIU de plástico con progestágeno) en pacientes adultas que no planean un embarazo, con endometriosis y sangrado uterino anormal [26], [58], [64], [65], [66], [67].
NGR BNCE 2Nivel de gravedad de las recomendaciones B (nivel de certeza de la evidencia – 2).
Comentarios: La duración del uso del SIU-LNG (según la ATC: DIU de plástico con progestágeno) en pacientes adultas es de 5 años, tras lo cual se puede continuar el tratamiento insertando un nuevo sistema. Los efectos secundarios son similares a los del régimen continuo de otros progestágenos [58].
Se recomienda la prescripción limitada de danazol en pacientes adultas con endometriosis debido a la alta frecuencia de efectos secundarios (efecto hepatotóxico, androgénico, anabólico, hipoestrogénico) [68].
GCR ACEE 2Grado de certeza de las recomendaciones A (nivel de certeza de la evidencia: 2).
Comentarios: Se utiliza muy raramente debido a sus efectos secundarios pronunciados. El curso del tratamiento con danazol suele ser de 6 meses; por lo general, la amenorrea se desarrolla después de los primeros 2 meses. El ciclo menstrual se restablece aproximadamente 4 semanas después de suspender el tratamiento. La eficacia clínica del danazol depende de la dosis del fármaco: en los estadios I–II de la enfermedad es suficiente una dosis de 400 mg/día, mientras que en los estadios III–IV es posible aumentar la dosis a 600–800 mg/día.
Se recomienda la administración de inhibidores de la aromatasa a pacientes con síndrome doloroso asociado a endometriosis que sea refractario a otro tratamiento médico o quirúrgico [26].
NGR CNCE 5Nivel de gravedad de las recomendaciones C (nivel de certeza de la evidencia – 5).
Comentarios: Los inhibidores de la aromatasa se pueden administrar en combinación con anticonceptivos hormonales combinados (según la ATC: gestágenos y estrógenos, combinaciones fijas), progestágenos (según la ATC: gestágenos) o agonistas de la hormona liberadora de gonadotropina (aGn-RH: según la ATC, análogos de la hormona liberadora de gonadotropina) [26].
No se recomienda la administración de terapia hormonal antes de la intervención quirúrgica debido a la falta de influencia positiva en los resultados de la operación, tanto en lo que respecta a la sintomatología clínica como a la restauración de la función reproductiva [26].
NGR CNCE 5Nivel de gravedad de las recomendaciones C (nivel de certeza de la evidencia – 5).
Comentarios: El tratamiento hormonal preoperatorio provoca una reducción («enmascaramiento») de los focos, contribuyendo así a su extirpación no radical.
3.2 Tratamiento quirúrgico
Se recomienda el tratamiento quirúrgico, preferiblemente mediante acceso laparoscópico, en pacientes con endometriosis genital (si existen las condiciones y no hay contraindicaciones) con el fin de determinar el grado de diseminación de la enfermedad y extirpar los focos [32], [52], [69].
GCR ACEE 2Grado de certeza de las recomendaciones A (nivel de certeza de la evidencia: 2).
Comentarios: Los métodos de tratamiento quirúrgico y médico no deben contraponerse. Las ventajas y desventajas de cada método deben sopesarse cuidadosamente antes de iniciar el tratamiento, teniendo en cuenta las características individuales del caso. Esto permitirá reducir al mínimo los resultados negativos y, por el contrario, alcanzar al máximo los positivos [70].
Durante la intervención quirúrgica, se debe considerar la posibilidad de utilizar medidas antiadherenciales, como celulosa oxidada o preparados a base de ácido hialurónico, con el fin de reducir la formación de adherencias postoperatorias [26].
En caso de afectación de órganos adyacentes, es necesario incluir en el equipo quirúrgico a especialistas de perfil (urólogo, cirujano, etc.) o contar con la certificación correspondiente por parte del médico obstetra-ginecólogo. El tratamiento quirúrgico en pacientes con estadios III-IV de endometriosis con compromiso de órganos adyacentes y presencia de un proceso adherencial extenso debe llevarse a cabo en hospitales del grupo 3 (hospitales que brindan asistencia médica especializada, incluida la de alta tecnología, a mujeres, y que desarrollan nuevos métodos de diagnóstico y tratamiento de la patología ginecológica).
La cirugía robótica se ha utilizado con mayor frecuencia para el tratamiento quirúrgico de la endometriosis [71].
Se recomienda la enucleación de la pared del quiste endometriósico (según la NMT: extirpación de quiste ovárico) tras su vaciamiento y lavado de la cavidad mediante acceso laparoscópico (si es posible) para la extirpación completa del proceso patológico, la verificación morfológica del diagnóstico y la reducción de la tasa de recidiva [26], [72], [73], [74].
NPR CNNE 5Nivel de certeza de las recomendaciones C (nivel de evidencia científica: 5).
Comentarios: La enucleación de la cápsula del quiste permite minimizar el riesgo de recidiva de la endometriosis, contribuye a preservar la reserva ovárica y, en consecuencia, a aumentar la probabilidad de un embarazo espontáneo en pacientes con infertilidad asociada a la endometriosis [75]. La evacuación del tejido endometriósico en una bolsa de extracción reduce el riesgo de diseminación y recidiva de la enfermedad [75].
Durante la intervención quirúrgica en mujeres con endometrioma ovárico, se puede considerar la vaporización de la cápsula del quiste con láser de CO 2 [26].
En caso de endometriosis extensa (quistes endometriósicos, endometriosis rectovaginal profunda con afectación de estructuras pélvicas), se deben discutir antes de la intervención quirúrgica los riesgos de disminución de la reserva ovárica, condicionados tanto por el propio quiste endometriósico como por la intervención quirúrgica, y considerar la posibilidad de preservar la fertilidad.
Se recomienda el tratamiento quirúrgico de la forma nodular de adenomiosis en pacientes con sangrado uterino anormal (SUA) [17].
NPR CNNE 5Nivel de certeza de las recomendaciones C (nivel de evidencia científica: 5).
Comentarios: La tasa de embarazo en pacientes con adenomiosis en estadio 3–4 no supera el 10–15%, ya que ninguno de los tipos de tratamiento permite crear condiciones favorables para la implantación embrionaria. El único método eficaz de tratamiento de la adenomiosis es la histerectomía total. En presencia de infertilidad en pacientes con la forma nodular de adenomiosis acompañada de SUA, es posible realizar una cirugía reconstructiva y plástica con la máxima extirpación del tejido afectado para reducir los sangrados uterinos y aumentar la posibilidad de concretar la función reproductiva.
En pacientes adultas con formas avanzadas de endometriosis de grado 4 (endometriosis infiltrativa, quistes endometriósicos) con función reproductiva cumplida, ante la falta de efecto del tratamiento conservador, presencia de síndrome doloroso pronunciado y sangrado uterino anormal, se recomienda la realización de una histerectomía total [26].
NPR CNNE 5Nivel de certeza de las recomendaciones C (nivel de evidencia científica: 5).
Comentarios: No se debe realizar la histerectomía subtotal (amputación uterina). Si se conservan los ovarios, persiste el riesgo de progresión de la enfermedad.
Se recomienda informar a la paciente después de la cirugía sobre la posibilidad de recidiva y la necesidad de seguimiento y tratamiento prolongado [26].
GCR CCEE 5Grado de certeza de las recomendaciones C (nivel de certeza de la evidencia: 5).
Se recomienda la realización de una comisión médica para resolver la cuestión sobre la conveniencia de la cirugía y determinar la táctica de manejo posterior del embarazo en pacientes con quistes endometriósicos durante la gestación [1].
GCR CCEE 4Grado de certeza de las recomendaciones C (nivel de certeza de la evidencia: 4).
Comentarios: El embarazo en pacientes que padecen endometriosis, adenomiosis o endometriosis infiltrativa profunda debe considerarse como un embarazo de alto riesgo debido a las posibles complicaciones obstétricas, tanto maternas como fetales (parto prematuro, aborto espontáneo, rotura de quiste, etc.).
3.3 Otro tratamiento
No se recomiendan la dietoterapia especial ni la ingesta de suplementos nutricionales, vitaminas y suplementos minerales como método de tratamiento de la enfermedad en pacientes con endometriosis [17], [32].
GCR CCEE 5Grado de certeza de las recomendaciones C (nivel de certeza de la evidencia: 5).
Se recomienda la práctica de yoga para reducir el dolor pélvico crónico y mejorar la calidad de vida en mujeres con endometriosis [76].
GCR BCEE 1Grado de certeza de las recomendaciones B (nivel de certeza de la evidencia: 1).
Se recomienda la acupuntura (según la NMT: estimulación de puntos de acupuntura con otros factores físicos) en pacientes con endometriosis con dolor [76].
GCR BCEE 1Grado de certeza de las recomendaciones B (nivel de certeza de la evidencia: 1).
3.4 Endometriosis en adolescentes (menores de 18 años)
En las adolescentes es necesario realizar una anamnesis minuciosa para identificar posibles factores de riesgo para el desarrollo de endometriosis, tales como antecedentes familiares positivos, malformaciones obstructivas del tracto genital, menarquia precoz o ciclo menstrual corto [26].
Los síntomas de la enfermedad suelen comenzar a una edad muy temprana. Alrededor de dos tercios de las mujeres adultas con endometriosis informan síntomas que se originan desde la adolescencia [90], [91]. Un número creciente de estudios indica que las formas graves de endometriosis y la endometriosis infiltrativa profunda son bastante frecuentes entre las adolescentes. Casi el 50% de las adolescentes en las que se diagnostica endometriosis durante la laparoscopia presentan una forma grave de la enfermedad [92], [93].
Las localizaciones más comunes de la endometriosis en las adolescentes son los ovarios, el fondo de saco de Douglas, las hojas posteriores de los ligamentos anchos y los ligamentos úterosacros [94]. Desde los primeros síntomas de la aparición de la enfermedad hasta el establecimiento del diagnóstico transcurren en promedio de 7 a 10 años, mientras que las adolescentes esperan atención médica entre 2 y 3 veces más tiempo que las mujeres adultas [26].
Las adolescentes con diagnóstico de endometriosis refieren principalmente la presencia de síntomas como síndrome doloroso (incluyendo dolor pélvico crónico, dolor acíclico), dismenorrea, dispareunia, síntomas gastrointestinales (disquecia, náuseas, distensión abdominal) y disuria [26], [95].
Adquiere especial relevancia el diagnóstico quirúrgico (laparoscópico) de la endometriosis en las adolescentes.
Objetivos del tratamiento de la endometriosis en adolescentes [86]:
tratamiento de los síntomas,
prevención de la posterior progresión de la enfermedad,
conservación de la función reproductiva.
Se recomienda utilizar métodos de tratamiento conservador y, si existen indicaciones, de tratamiento quirúrgico de la endometriosis en adolescentes para aliviar los síntomas, detener la progresión de la enfermedad y preservar la fertilidad futura [58], [96], [97], [98], [99], [100].
NPR CNCE 4Nivel de certeza de las recomendaciones C (nivel de evidencia científica – 4).
Se recomienda utilizar AINE para el tratamiento del síndrome doloroso en adolescentes como terapia de primera línea; si estos son ineficaces, una alternativa pueden ser los progestágenos (según la clasificación ATC) o los ACOC (según la clasificación ATC: progestágenos y estrógenos, combinaciones fijas) si se requiere anticoncepción [26], [101].
NPR CNNE 5Nivel de certeza de las recomendaciones C (nivel de evidencia científica: 5).
La prescripción de agonistas de la GnRH (según la clasificación ATC: análogos de la hormona liberadora de gonadotropina) no se recomienda antes de los 18 años [99].
NPR CNNE 5Nivel de certeza de las recomendaciones C (nivel de evidencia científica: 5).
Comentarios: Al prescribir este grupo de fármacos, es necesario el uso de terapia «add-back», la monitorización de los niveles séricos de calcio y metabolitos de la vitamina D, así como de la densidad mineral ósea debido a la posibilidad de pérdida ósea en adolescentes cuando se prescriben agonistas de la GnRH.
Se recomienda el manejo conjunto con un médico pediatra en pacientes con sospecha o diagnóstico de endometriosis menores de 18 años [17], [58].
NPR CNNE 5Nivel de certeza de las recomendaciones C (nivel de evidencia científica: 5).
Se recomienda el tratamiento quirúrgico en adolescentes con síndrome doloroso intenso que no se alivia con tratamiento médico, o en presencia de masas tumorales en la pelvis menor [99].
NGR CNCE 5Nivel de gravedad de las recomendaciones C (nivel de certeza de la evidencia – 5).
Comentarios: El dolor agudo por endometriosis puede ser la causa de hospitalización de urgencia en servicios de cirugía y de cirugías realizadas erróneamente por sospecha de apendicitis aguda, obstrucción intestinal o hemorragia intraabdominal.
3.5 Endometriosis en la posmenopausia
La frecuencia de detección de endometriosis en mujeres posmenopáusicas es del 2 al 5%. Los problemas más importantes a los que se enfrenta el médico al tratar a pacientes posmenopáusicas son: el riesgo de malignización [102] (especialmente en formas infiltrativas y en presencia de endometriomas) y la posibilidad de administrar TPH si existen indicaciones [103], [104], [105]. En las mujeres posmenopáusicas se diagnostican con mayor frecuencia lesiones intestinales y quistes ováricos endometriósicos (generalmente como recurrencia de endometriosis o enfermedad no diagnosticada previamente). Según los datos de R. Koninckx y colaboradores, la endometriosis en la menopausia también puede desarrollarse de forma independiente (de novo) [106].
Se deben evitar las pautas de tratamiento para los síntomas vasomotores que contengan únicamente estrógenos en mujeres posmenopáusicas con antecedentes de endometriosis, ya que estas pautas pueden asociarse con un mayor riesgo de transformación maligna [26].
Se recomienda el tratamiento quirúrgico en pacientes con endometriosis de cualquier localización, especialmente en presencia de masas tumorales genitales, mediante acceso laparoscópico siempre que sea posible en pacientes posmenopáusicas, tanto con el fin de extirpar la propia masa tumoral como para descartar enfermedades oncológicas [107], [108].
NPR BNCE 3Nivel de certeza de las recomendaciones B (nivel de evidencia científica – 3).
Comentarios: Se han descrito numerosos casos de recurrencia de la enfermedad en la posmenopausia, tanto con el uso de terapia hormonal para la menopausia (THM) como sin ella, así como ejemplos de endometriosis diagnosticada por primera vez [106]. Al detectar quistes ováricos endometriósicos y formas extragenitales de la enfermedad, se debe mantener una alta sospecha oncológica. Debe recordarse que la persistencia de la endometriosis en la posmenopausia aumenta el riesgo de malignización, lo que requiere un tratamiento quirúrgico sin demora.
Se recomienda aplicar un régimen combinado continuo de THM, independientemente de si se ha realizado o no una histerectomía, en pacientes con endometriosis que presenten indicaciones para este tratamiento [103], [104], [105].
NPR ANCE 1Nivel de certeza de las recomendaciones A (nivel de evidencia científica – 1).
Comentarios: Esta terapia reduce el riesgo de recurrencia de la enfermedad y de malignización de los focos restantes de endometriosis.
3.6 Endometriosis y cáncer
Se recomienda la extirpación quirúrgica de todas las formaciones en el área de los anexos uterinos detectadas durante la exploración ginecológica y/o mediante métodos de imagen, lo que aumenta las posibilidades de un diagnóstico precoz del proceso maligno [109], [110], [111].
NPR CNCE 4Nivel de certeza de las recomendaciones C (nivel de evidencia científica – 4).
Comentarios: A pesar de la baja prevalencia del cáncer de ovario en la población, así como de su baja frecuencia de detección en la endometriosis (menos del 1%), la relación entre la endometriosis y el cáncer de ovario tiene una gran importancia clínica, especialmente en el cáncer de células claras y endometrioide. Durante el tratamiento quirúrgico de la endometriosis, se debe realizar un examen anatomopatológico de la biopsia de tejido endometriósico (según la NMU: examen anatomopatológico de material biopsico-quirúrgico) para precisar el diagnóstico y descartar un proceso maligno concomitante.
Es aconsejable informar a las mujeres con endometriosis que soliciten información sobre el riesgo de desarrollar cáncer que la endometriosis no está asociada con un riesgo significativamente mayor de desarrollar cáncer en general. Aunque la endometriosis se asocia con un mayor riesgo de desarrollar cáncer de ovario, mama y tiroides en particular, el incremento del riesgo absoluto en comparación con las mujeres de la población general es pequeño [26].
4. Rehabilitación médica y tratamiento de balneoterapia
Se recomienda remitir a las pacientes, en caso de presentar quejas sobre alteraciones psicoemocionales, a una consulta (prueba, evaluación) primaria con un psicólogo médico para valorar el estado psicoemocional en mujeres con endometriosis con el fin de mejorar su calidad de vida, y en caso de disfunciones sexuales, a una consulta (exploración) primaria con un sexólogo y una consulta (prueba, evaluación) primaria con un psicólogo médico [77].
NPR BNCE 3Nivel de certeza de las recomendaciones B (nivel de evidencia científica – 3).
Comentarios: La endometriosis puede ir acompañada de un aumento de la ansiedad y/o depresión [26].
Para la rehabilitación en presencia de quejas correspondientes, es posible el uso de psicoterapia, técnicas de relajación, arteterapia, ejercicios para los músculos del suelo pélvico (imbilding), gimnasia en el agua, balneoterapia, masaje médico, electroterapia, terapia conductual, asesoramiento social y sexual, y acupuntura [45].
Se recomienda una exploración (consulta) con un médico rehabilitador para determinar la táctica del tratamiento de rehabilitación en pacientes con endometriosis tras el tratamiento quirúrgico [26], [78], [79], [80], [81], [82].
NPR CNNE 5Nivel de certeza de las recomendaciones C (nivel de evidencia científica: 5).
No se recomienda el uso de factores físicos en pacientes con todas las formas de endometriosis que requieran tratamiento quirúrgico; en las etapas III-IV de la diseminación de la endometriosis; en trastornos psicoemocionales profundos; ni en la neurotización de la paciente en el contexto de la enfermedad de base [81].
NPR CNNE 5Nivel de certeza de las recomendaciones C (nivel de evidencia científica: 5).
5. Prevención y seguimiento dispensarizado
Al establecer el diagnóstico, es necesario determinar los grupos de salud y el registro de dispensarización de acuerdo con la Orden 1130n [1].
Se recomienda el seguimiento ambulatorio dinámico de las pacientes con endometriosis infiltrativa profunda con afectación del intestino, la vejiga y los uréteres, en conjunto con especialistas afines del área, así como en presencia de uno o más endometriomas con un diámetro superior a 3 cm, ante la negativa a la cirugía y la existencia de contraindicaciones para el tratamiento quirúrgico [32].
NPR CNNE 5Nivel de certeza de las recomendaciones C (nivel de evidencia científica: 5).
Comentarios: Es aconsejable recomendar a la paciente con endometriosis que lleve un estilo de vida saludable, se alimente correctamente, reduzca el consumo de alcohol y realice actividad física de manera regular [26].
[1] Orden del Ministerio de Salud de la Federación Rusa del 20 de octubre de 2020 N 1130n «Sobre la aprobación del Procedimiento para la provisión de asistencia médica en el perfil de «obstetricia y ginecología (con exclusión del uso de tecnologías de reproducción asistida)» (con modificaciones y adiciones)
6. Organización de la asistencia médica
Se recomienda antes de realizar la intervención quirúrgica por endometriosis, obtener el consentimiento informado de la paciente sobre el alcance planeado de la cirugía, la posibilidad de su ineficacia en el tratamiento del síndrome doloroso, la recidiva y la restauración de la función reproductiva (lo cual es especialmente importante en las formas avanzadas e infiltrativas de la endometriosis) [32].
NPR CNNE 5Nivel de certeza de las recomendaciones C (nivel de evidencia científica: 5).
Comentarios: Antes de la laparoscopia, se deben discutir los siguientes temas con la paciente [32]:
- Qué incluye la laparoscopia;
- Cómo afectará la cirugía a los síntomas de la endometriosis;
- Ventajas y riesgos;
- El posible efecto sobre la reserva ovárica y la fertilidad;
- La posibilidad de cirugías posteriores (en caso de afectación intestinal y vesical).
- La posibilidad de tratamiento médico después de la cirugía.
Indicaciones para la hospitalización programada en una organización médica:
1) Dolor pélvico crónico;
2) Infertilidad;
3) Tumores y formaciones similares a tumores de la pelvis menor (quistes endometriósicos);
4) UMB (HUA).
2. Indicaciones para la hospitalización de urgencia en una organización médica:
1) UMB (HUA);
2) Rotura de un quiste endometriósico o torsión del pedículo del quiste;
3) Síndrome doloroso en presencia de formaciones ocupantes de espacio en la pelvis menor;
4) Síntomas de abdomen agudo.
Dada la necesidad de brindar atención médica altamente especializada a pacientes con endometriosis avanzada e infiltrativa, se recomienda la hospitalización en una organización médica del grupo 3.
Si hay afectación de órganos adyacentes, es necesario consultar a los especialistas correspondientes.
7. Información adicional
7.1 Endometriosis e infertilidad
El endometriosis afecta al 25-50% de las mujeres infértiles, y del 30-50% de las mujeres con endometriosis presentan infertilidad [45], [2]. El endometriosis se detecta en el 58% de las mujeres sometidas a laparoscopia como etapa final de la evaluación por infertilidad [83]. La proporción de infertilidad asociada a la endometriosis parece tener características raciales y geográficas [75].
A las pacientes con infertilidad asociada a la endometriosis no se recomienda prescribir tratamiento hormonal antes de la cirugía para mejorar la tasa de embarazo espontáneo, ya que no existen pruebas de un efecto positivo de la terapia hormonal sobre la fertilidad [32].
NPR CNNE 5Nivel de certeza de las recomendaciones C (nivel de evidencia científica: 5).
Comentarios: El uso de AINE y de inhibidores de la aromatasa en pacientes con infertilidad asociada a la endometriosis no está justificado.
Se recomienda que, durante el tratamiento quirúrgico (por vía laparoscópica o laparotómica), se realice la enucleación de la cápsula de los quistes endometriósicos (según el NMU: extirpación de quiste ovárico), lo que mejora la tasa de embarazo espontáneo y reduce la tasa de recidiva en comparación con el drenaje / la coagulación del endometrioma (≥3–4 cm) [17].
NPR CNNE 5Nivel de certeza de las recomendaciones C (nivel de evidencia científica: 5).
Comentario: La extirpación de endometriomas pequeños antes de la FERT (según el NMU: fecundación in vitro, cultivo y transferencia embrionaria intrauterina) no se recomienda, especialmente en el caso de cirugías repetidas con diagnóstico confirmado de endometriosis. Sin embargo, la cirugía sigue siendo obligatoria si existen resultados ecográficos sospechosos y en mujeres con síndrome de dolor pélvico. Tanto la actitud expectante como la táctica quirúrgica ante el endometrioma ovárico en mujeres que planean técnicas de reproducción asistida (TRA) conllevan beneficios y riesgos potenciales que deben evaluarse cuidadosamente antes de tomar una decisión. Se requiere evaluar la reserva ovárica (control de la AMH y recuento de folículos antrales) antes de planificar el tratamiento quirúrgico en pacientes con endometriomas ováricos [17], [84], [85] y realizar un control postoperatorio a los 3-6 meses.
Se recomienda, antes de preparar a una paciente con endometriosis en estadio III-IV para el embarazo tras la cirugía, la administración de análogos de la hormona liberadora de gonadotropina (según la ATC: análogos de hormona liberadora de gonadotropina) con terapia de reemplazo «add-back» durante 3 a 6 meses, lo que se correlaciona con un aumento de la tasa de embarazo [32].
NPR CNNE 5Nivel de certeza de las recomendaciones C (nivel de evidencia científica: 5).
Se recomienda el tratamiento quirúrgico en pacientes con infertilidad y endometriosis en cualquier estadio de extensión del proceso, lo que mejora el pronóstico reproductivo [86].
NPR CNND 5Nivel de certeza de las recomendaciones C (nivel de evidencia científica – 5).
Se recomienda el tratamiento quirúrgico por vía laparoscópica en formas leves o moderadas de endometriosis, lo que mejora las tasas de embarazo [32].
NPR CNNE 5Nivel de certeza de las recomendaciones C (nivel de evidencia científica: 5).
Se recomienda en pacientes con infertilidad y endometriosis en estadio I/II (AFS/ASRM) realizar la extirpación quirúrgica completa de la endometriosis para aumentar la tasa de nacidos vivos [32].
NPR CNNE 5Nivel de certeza de las recomendaciones C (nivel de evidencia científica: 5).
Comentarios: La laparoscopia quirúrgica en pacientes con endometriosis que padecen infertilidad permite ampliar la búsqueda de las causas de la infertilidad, detectar trastornos o enfermedades concomitantes (inflamación, procesos adherenciales, alteraciones de la permeabilidad de las trompas de Falopio) y realizar su corrección.
Se recomienda a las pacientes con infertilidad y endometriosis en estadio I/II según la AFS/ASRM realizar una laparoscopia quirúrgica (escisión o ablación de los focos de endometriosis), incluido el adhesiolisis, y no solo una laparoscopia diagnóstica, para mejorar la fertilidad [32].
NPR CNNE 5Nivel de certeza de las recomendaciones C (nivel de evidencia científica: 5).
Se recomienda en pacientes con infertilidad y endometriosis en estadio I/II según la AFS/ASRM, junto con la escisión mecánica y la coagulación, aplicar la vaporización con láser de CO2 de los focos de endometriosis, ya que se asocia con una mayor tasa de embarazos espontáneos [32].
NPR CNNE 5Nivel de certeza de las recomendaciones C (nivel de evidencia científica: 5).
No se recomienda a las pacientes con infertilidad asociada a la endometriosis prescribir tratamiento hormonal después de la cirugía en caso de extirpación radical de los focos para mejorar las tasas de embarazo espontáneo [32].
NPR CNNE 5Nivel de certeza de las recomendaciones C (nivel de evidencia científica: 5).
No se recomienda hormonoterapia adicional antes de aplicar técnicas de reproducción asistida (TRA) en pacientes con adenomiosis en estadio I-II de extensión [17].
NPR CNNE 5Nivel de certeza de las recomendaciones C (nivel de evidencia científica: 5).
Se recomienda la administración de análogos de la hormona liberadora de gonadotropina (según la ATC: análogos de hormona liberadora de gonadotropina) durante 3-4 meses en la adenomiosis en estadio 3-4 de extensión para aumentar la tasa de embarazo al utilizar métodos de reproducción asistida [89].
NPR BNND 2Nivel de certeza de las recomendaciones B (nivel de evidencia científica – 2).
Criterios de calidad de la asistencia médica
№ | Criterios de calidad | Evaluación de cumplimiento Sí/No | |
|---|---|---|---|
1. | Se realizó una ecografía de órganos pélvicos compleja (transvaginal y transabdominal) | ||
2. | Se prescribieron fármacos antiinflamatorios no esteroideos y antirreumáticos a pacientes con endometriosis para el alivio del síndrome doloroso | ||
3. | Se realizó tratamiento quirúrgico ante la falta de efecto del tratamiento conservador previo o si existían indicaciones para la cirugía | ||
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Anexo A1. Composición del grupo de trabajo
Adamyan Leila Vladimirovna – académica de la Academia Rusa de Ciencias, doctora en Ciencias Médicas, profesora, subdirectora del Centro Médico de Investigación del Estado «V.I. Kulakov» del Ministerio de Salud de Rusia, Científica Emérita de Rusia, jefa del Departamento de Obstetricia, Ginecología y Medicina Reproductiva de la Universidad Médica de Rusia, especialista principal en ginecología del Ministerio de Salud de Rusia, miembro de la Sociedad de Medicina y Cirugía Reproductiva, la Asociación Rusa de Ginecólogos Endoscopistas, la Asociación Rusa de Endometriosis y la Sociedad Rusa de Obstetras y Ginecólogos.
Andréyeva Elena Nikoláyevna – doctora en Ciencias Médicas, profesora, subdirectora y directora del Instituto de Medicina Reproductiva, jefa del Departamento de Ginecología Endocrina, profesora del Departamento de Endocrinología del Centro Médico de Investigación de Endocrinología del Ministerio de Salud de Rusia, profesora del Departamento de Obstetricia, Ginecología y Medicina Reproductiva de la Universidad Médica de Rusia, presidenta de la Asociación Internacional de Obstetras, Ginecólogos y Ginecólogos Endocrinólogos, miembro de la Asociación Rusa de Ginecólogos Endoscopistas, la Asociación Rusa de Endometriosis, la Sociedad Rusa de Obstetras y Ginecólogos, y la ROSGEM.
Absatarova Yulia Serguéievna – candidata en Ciencias Médicas, investigadora del Departamento de Ginecología Endocrina del Centro Médico de Investigación de Endocrinología del Ministerio de Salud de Rusia, miembro de la Asociación Internacional de Obstetras, Ginecólogos y Ginecólogos Endocrinólogos.
Artimuk Natalia Vladímirovna – doctora en Ciencias Médicas, profesora, jefa del Departamento de Obstetricia y Ginecología que lleva el nombre del profesor G.A. Ushakov en la Universidad Estatal de Medicina de Kémerovo del Ministerio de Salud de Rusia, especialista principal no adscrita del Ministerio de Salud de Rusia en obstetricia y ginecología en el Distrito Federal de Siberia (Kémerovo).
Bezhenar Vitali Fiódorovich – doctor en Ciencias Médicas, profesor, jefe del Departamento de Obstetricia, Ginecología y Neonatología de la Universidad Médica Pediátrica Estatal de San Petersburgo del Ministerio de Salud de Rusia, especialista principal no adscrito en obstetricia y ginecología del Comité de Salud de San Petersburgo, miembro de la Sociedad de Medicina y Cirugía Reproductiva, la Asociación Rusa de Ginecólogos Endoscopistas y la Sociedad Rusa de Obstetras y Ginecólogos.
Belokrinitskaya Tatiana Yevguénievna – doctora en Ciencias Médicas, profesora, jefa del Departamento de Obstetricia y Ginecología de la Facultad de Educación Profesional Continua de la Academia Médica Estatal de Chitá del Ministerio de Salud de Rusia, médica emérita de la Federación Rusa, especialista principal no adscrita del Ministerio de Salud de Rusia en obstetricia y ginecología en el Distrito Federal del Lejano Oriente (Chitá), miembro de la Sociedad Rusa de Obstetras y Ginecólogos, presidenta de la Sociedad de Obstetras y Ginecólogos de Transbaikalia.
Gus Aleksandr Iósifovich – doctor en Ciencias Médicas, profesor, jefe del Departamento de Diagnóstico Funcional del Centro Nacional de Investigación Médica de Obstetricia, Ginecología y Perinatología «Académico V.I. Kulakov» del Ministerio de Salud de la Federación Rusa, miembro de la Sociedad Rusa de Obstetras y Ginecólogos.
Dobrokhotova Yulia Eduárdovna – doctora en Ciencias Médicas, profesora, jefa del Departamento de Obstetricia y Ginecología de la Facultad de Medicina General de la Universidad Nacional de Investigación Médica Pirogov del Ministerio de Salud de Rusia, médica emérita de la Federación Rusa, científica emérita de la Federación Rusa, galardonada con el Premio del Gobierno de la Federación Rusa, miembro de la Sociedad de Medicina y Cirugía Reproductiva, la Asociación Rusa de Ginecólogos Endoscopistas y la Sociedad Rusa de Obstetras y Ginecólogos.
Dolgushina Natalia Vitalievna – doctora en Ciencias Médicas, profesora, subdirectora de Investigación del Centro Nacional de Investigación Médica de Obstetricia, Ginecología y Perinatología «Académico V.I. Kulakov» del Ministerio de Salud de Rusia, especialista principal no adscrita del Ministerio de Salud de Rusia en salud reproductiva de la mujer, miembro del Presidium de la Junta Directiva de la Sociedad Rusa de Obstetras y Ginecólogos.
Kalinina Elena Anatólievna – doctora en Ciencias Médicas, jefa del Departamento de Tecnologías de Asistencia en el Tratamiento de la Infertilidad del Centro Nacional de Investigación Médica de Obstetricia, Ginecología y Perinatología «Académico V.I. Kulakov» del Ministerio de Salud de la Federación Rusa, miembro de la Sociedad Rusa de Obstetras y Ginecólogos.
Levakov Serguéi Aleksándrovich – doctor en Ciencias Médicas, profesor, jefe del Departamento de Obstetricia y Ginecología de la Primera Universidad Médica Estatal Sechenov de Moscú del Ministerio de Salud de Rusia, miembro de la Sociedad Rusa de Obstetras y Ginecólogos
Malýshkina Anna Ivánovna – doctora en Ciencias Médicas, profesora, jefa del Departamento de Obstetricia y Ginecología y Genética Médica de la Academia Médica Estatal de Ivánovo del Ministerio de Salud de Rusia, miembro de la Sociedad de Medicina y Cirugía Reproductiva, la Asociación Rusa de Endometriosis y la Sociedad Rusa de Obstetras y Ginecólogos.
Nazarenko Tatiana Alekséievna – doctora en Ciencias Médicas, profesora, directora del Instituto de Medicina Reproductiva del Centro Nacional de Investigación Médica de Obstetricia, Ginecología y Perinatología «Académico V.I. Kulakov» del Ministerio de Salud de Rusia (Moscú).
Pivazyan Laura Górovna – médica obstetra-ginecóloga del Centro Nacional de Investigación Médica de Obstetricia, Ginecología y Perinatología «Académico V.I. Kulakov» del Ministerio de Salud de Rusia (Moscú).
Suturina Larisa Víktorovna – doctora en Ciencias Médicas, profesora, jefa del Departamento de Protección de la Salud Reproductiva del Centro Científico de Problemas de Salud Familiar y Reproducción Humana (Irkutsk).
Uvarova Elena Vitalievna – miembro correspondiente de la Academia Rusa de Ciencias, doctora en Ciencias Médicas, profesora, científica emérita de la Federación Rusa, jefa del 2.º Departamento de Ginecología del Centro Nacional de Investigación Médica de Obstetricia, Ginecología y Perinatología «Académico V.I. Kulakov» del Ministerio de Salud de la Federación Rusa, profesora del Departamento de Obstetricia, Ginecología y Reproducción de la IPO de la Universidad Médica Estatal Sechenov de Moscú del Ministerio de Salud de la Federación Rusa (Universidad Sechenov), especialista principal no adscrita en ginecología infantojuvenil del Ministerio de Salud de la Federación Rusa, presidenta de la Asociación de Ginecólogos Infantiles y Adolescentes de Rusia, miembro de la Sociedad Rusa de Obstetras y Ginecólogos.
Fayzullin Ildar Faridovich: Doctor of Medical Sciences, Professor, Head of the Department of Obstetrics and Gynecology named after Prof. V.S. Gruздеv at Kazan State Medical University of the Russian Ministry of Health, Chairman of the Society of Obstetricians and Gynecologists of the Republic of Tatarstan, Honored Scientist of the Republic of Tatarstan, Honored Physician of the Republic of Tatarstan, member of the Russian Society of Obstetricians and Gynecologists.
Filippov Oleg Semenovich – Doctor of Medical Sciences, Professor, Honored Physician of the Russian Federation, Chief freelance obstetrician-gynecologist of the FMBA of Russia, Deputy Director of the Federal Research and Clinical Center of Children and Adolescents of the FMBA of Russia, Professor of the Department of Obstetrics, Gynecology and Reproductive Medicine at the Russian University of Medicine.
Tonoyan Narine Marzpetunovna – Candidate of Medical Sciences, obstetrician-gynecologist at the National Medical Research Center for Obstetrics, Gynecology and Perinatology named after Academician V.I. Kulakov of the Russian Ministry of Health (Moscow).
Kashukoyeva Assiyat Zultchifovna: Doctor of Medical Sciences, Professor at the Department of Obstetrics and Gynecology of the Faculty of General Medicine at the Pirogov Russian National Research Medical University of the Russian Ministry of Health, member of the Society for Reproductive Medicine and Surgery, the Russian Association of Gynecological Endoscopists, and the Russian Endometriosis Association.
Khashchenko Elena Petrovna: Candidate of Medical Sciences, Leading Researcher at the 2nd Gynecological Department of the National Medical Research Center for Obstetrics, Gynecology and Perinatology named after Academician V.I. Kulakov of the Russian Ministry of Health.
Chernukha Galina Evgenyevna: Doctor of Medical Sciences, Professor, Chief Researcher at the Department of Gynecological Endocrinology of the National Medical Research Center for Obstetrics, Gynecology and Perinatology named after Academician V.I. Kulakov of the Russian Ministry of Health, President of the Interregional Public Organization "Association of Gynecological Endocrinologists".
Yarmolinskaya Maria Igorevna – Professor of the Russian Academy of Sciences, Doctor of Medical Sciences, Professor, Head of the Department of Gynecology and Reproductive Endocrinology at the Ott Research Institute of Obstetrics and Gynecology, Professor of the Department of Obstetrics and Gynecology at the North-Western State Medical University named after I.I. Mechnikov of the Russian Ministry of Health, member of the Russian Society of Obstetricians and Gynecologists.
Yarotskaya Ekaterina Lvovna: Doctor of Medical Sciences, Professor at the Department of Reproductive Medicine and Surgery of the Yevdokimov Moscow State University of Medicine and Dentistry of the Russian Ministry of Health, National Medical Research Center for Obstetrics, Gynecology and Perinatology named after Academician V.I. Kulakov of the Russian Ministry of Health, member of the Society for Reproductive Medicine and Surgery, the Russian Association of Gynecological Endoscopists, the Russian Endometriosis Association, and the Russian Society of Obstetricians and Gynecologists.
Conflicto de intereses:
Todos los miembros del grupo de trabajo declaran la ausencia de conflicto de intereses.
Anexo A2. Metodología de elaboración de las guías clínicas
Público objetivo de estas guías clínicas:
Médicos obstetras-ginecólogos,
Médicos endocrinólogos,
Médicos cirujanos,
Médicos urólogos,
Médicos oncólogos,
Médicos de medicina familiar,
Estudiantes, residentes, doctorandos, profesores de universidades médicas.
Tabla 1. Escala para evaluar los niveles de certeza de la evidencia (NCE) para métodos de diagnóstico (intervenciones diagnósticas)
NCE | Descripción |
|---|---|
1 | Systematic reviews of studies with reference standard control or systematic reviews of randomized clinical trials with meta-analysis |
2 | Individual studies with reference standard control, or individual randomized clinical trials and systematic reviews of studies of any design (except randomized clinical trials) with meta-analysis |
3 | Studies without sequential reference standard control, studies with a reference standard not independent of the studied method, or non-randomized comparative studies, including cohort studies |
4 | Estudios no comparativos, descripción de casos clínicos |
5 | Solo existe justificación del mecanismo de acción u opinión de expertos |
Tabla 2. Escala para evaluar los niveles de certeza de la evidencia (NCE) para métodos de prevención, tratamiento y rehabilitación (intervenciones preventivas, terapéuticas y de rehabilitación)
NCE | Descripción |
|---|---|
1 | Systematic review of randomized controlled trials (RCTs) with meta-analysis |
2 | Individual RCTs and systematic reviews of studies of any design except RCTs with meta-analysis |
3 | Non-randomized comparative studies, including cohort studies |
4 | Non-comparative studies, case reports or case series, case-control studies |
5 | Solo existe la justificación del mecanismo de acción de la intervención (estudios preclínicos) o la opinión de expertos |
Tabla 3. Escala para evaluar los niveles de fuerza de las recomendaciones (NFR) para métodos de prevención, diagnóstico, tratamiento y rehabilitación (intervenciones preventivas, diagnósticas, terapéuticas y de rehabilitación)
GR | Descripción |
|---|---|
A | Strong recommendation (all considered efficacy criteria (outcomes) are important, all studies have high or satisfactory methodological quality, and their conclusions regarding the outcomes of interest are consistent) |
B | Conditional recommendation (not all considered efficacy criteria (outcomes) are important, not all studies have high or satisfactory methodological quality, and/or their conclusions regarding the outcomes of interest are inconsistent) |
C | Recomendación débil (ausencia de evidencia de calidad adecuada [todos los criterios de eficacia considerados (desenlaces) no son importantes, todos los estudios tienen baja calidad metodológica y sus conclusiones sobre los desenlaces de interés no son coherentes]) |
Procedure for updating clinical guidelines.
The mechanism for updating clinical guidelines provides for their systematic revision—at least once every three years, as well as upon the emergence of new evidence-based medicine data regarding the diagnosis, treatment, prevention, and rehabilitation of specific diseases, or in the presence of substantiated additions/comments to previously approved clinical guidelines, but no more frequently than once every 6 months.
Anexo A3. Materiales de referencia
Estas guías clínicas se han elaborado teniendo en cuenta los siguientes documentos normativos y legales:
Orden del Ministerio de Salud de la Federación Rusa del 20 de octubre de 2020 n.º 1130n «Sobre la aprobación del Reglamento para la prestación de asistencia médica en el perfil de "obstetricia y ginecología (con la excepción del uso de tecnologías de reproducción asistida)"» (con modificaciones y adiciones);
Orden del Ministerio de Salud de la Federación Rusa del 31 de julio de 2020 n.º 803n «Sobre el procedimiento para el uso de tecnologías de reproducción asistida, contraindicaciones y restricciones para su aplicación».
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ACOG. Dysmenorrhea and Endometriosis in the Adolescent. 2018. date of access 22.07.24 https://www.acog.org/clinical/clinical-guidance/committee-opinion/articles/2018/12/dysmenorrhea-and-endometriosis-in-the-adolescent
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ESHRE guideline: endometriosis. Hum Reprod Open. 2022
Clasificaciones de la endometriosis

Anexo B. Algoritmos de actuación médica
Algoritmo de actuación del médico ante la sospecha de endometriosis [8]

Tácticas del médico tras el tratamiento quirúrgico de la endometriosis [120]

Anexo C. Información para el paciente
La endometriosis es una enfermedad en la cual un tejido con una estructura similar a la membrana mucosa interna del útero (el endometrio) se encuentra en otros lugares, habitualmente en la región pélvica, alrededor del útero y en los ovarios.
La endometriosis a veces puede ser difícil de diagnosticar. Para diagnosticar esta enfermedad, por regla general, se utiliza la ecografía pélvica integral y, si es necesario, la resonancia magnética (RM) y la tomografía computarizada (TC). El método diagnóstico más preciso es la laparoscopia.
La endometriosis es una enfermedad crónica que puede afectar su bienestar físico, sexual, psicológico y social. Los síntomas más frecuentes de la endometriosis son: dolor pélvico, menstruaciones dolorosas y a veces irregulares o abundantes. Puede haber dolor durante o después de las relaciones sexuales y alteración de la función reproductiva.
Las opciones de tratamiento incluyen analgésicos antiinflamatorios no esteroideos y antirreumáticos (según la clasificación ATC: antiinflamatorios y antirreumáticos no esteroideos), hormonas y/o intervención quirúrgica.
La intervención quirúrgica se realiza con mayor frecuencia por vía laparoscópica. Sin embargo, en formas graves de la enfermedad, es posible realizar la cirugía mediante laparotomía.
Para restaurar la función reproductiva, el tratamiento médico no es eficaz; es necesario realizar un tratamiento quirúrgico.
A pesar de la evidencia limitada sobre su eficacia, las siguientes intervenciones pueden reducir el dolor y mejorar la calidad de vida en algunas mujeres: reflexología, estimulación nerviosa eléctrica transcutánea (ENET – según la nomenclatura médica: electroestimulación transcutánea para enfermedades del sistema nervioso periférico), acupuntura, vitamina B1 (según la clasificación ATC: tiamina**) y preparados de magnesio, medicina tradicional china, fitoterapia y homeopatía.
Apéndice G. Escalas de valoración, cuestionarios y otras herramientas de evaluación
Anexo G1 Escala visual analógica (EVA) del dolor
Nombre en ruso: Escala visual analógica del dolor
Nombre original: Visual analogue scale.
Fuente (sitio web oficial de los desarrolladores, publicación con validación): visualanalogscaleVAS. Clark, W. Crawford
Chokhavatia, Sita S.Kashani, Abbas. Pain Management Secrets. 2009.
Clark, Susanne Bennett
Tipo (subrayar):
- escala de valoración
- índice
- cuestionario
- otro (especificar):
Contenido (plantilla):

Clave: La EVA es una línea recta de 10 cm de longitud. Se le pide al paciente que haga una marca en la línea correspondiente a la intensidad del dolor que experimenta. El punto inicial de la línea indica ausencia de dolor (0), seguido de dolor leve, moderado, intenso, y el punto final indica dolor insoportable (10). La distancia entre el extremo izquierdo de la línea y la marca realizada se mide en milímetros.
Aclaraciones: Se recomienda realizar la evaluación al incluir al paciente en el estudio antes de la intervención (tratamiento, cirugía). Dado que completar el cuestionario EVA no requiere mucho tiempo, la evaluación se puede realizar diariamente durante todo el curso del tratamiento. Los datos obtenidos de este modo pueden representar un reflejo valioso del efecto analgésico del tratamiento administrado. Asimismo, siempre que sea posible, se debe llevar un registro del volumen de la terapia analgésica e incluir su análisis en los datos de los informes al evaluar el síndrome doloroso.
Anexo G2. Determinación del índice de fertilidad en la endometriosis
Nombre en ruso: Determinación del índice de fertilidad en la endometriosis.
Nombre original: Endometriosis fertility index.
Fuente (sitio web oficial de los desarrolladores, publicación con validación): The Endometriosis Fertility Index, EFI.
G. David Adamson, M.D. and David J. Pasta, M.S. Endometriosis fertility index: the new, validated endometriosis staging system. Fertil Steril 2010;94(5):1609-15
Tipo (subrayar):
- escala de valoración
- índice
- cuestionario
- otro (especificar):
Contenido (plantilla):
Figura 1. Cálculo del índice de fertilidad por endometriosis. (Adaptado de Adamson and Pasta, Fertil Steril 2010;94(5):1609-15) Es importante señalar que para calcular la puntuación de función más baja (LF-score), es necesario seleccionar la puntuación más baja en cada una de las columnas (izquierda y derecha) y sumarlas. En caso de ausencia de uno de los ovarios, para calcular el LF-score se debe duplicar la puntuación más baja seleccionada de la otra columna.


Aclaración: El cálculo de este indicador incluye datos del informe quirúrgico tras la laparoscopia, datos anamnésicos y otros parámetros de evaluación según la clasificación de la AFS [American Fertility Society. Revised American Fertility Society classification of endometriosis: 1985. Fertil Steril 1985;43:351–2.] (Fig. 1). Un requisito previo para el cálculo del índice de fertilidad es la endometriosis confirmada por laparoscopia con el informe del cirujano, que incluya la evaluación de la función de las principales estructuras anatómicas que participan en la reproducción. Se han desarrollado tablas especiales para la determinación intraoperatoria del grado de alteración de la función de los órganos pélvicos [1, 3].
Clave (interpretación): El índice de fertilidad varía de 0 a 10 (10 es el mejor pronóstico). Existe un nomograma recomendado relacionado con la evaluación del índice de fertilidad, que ayuda a orientarse sobre el pronóstico y la tasa de embarazo en caso de endometriosis (fig. 2).
Figura 2.Evaluación clínica del índice de fertilidad (según Adamson y Pasta, Fertil Steril 2010;94(5):1609-15)
